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¿Por qué Macklemore desató la polémica en el concierto de Ed Sheeran?
Macklemore llevó su apoyo a Palestina al escenario del MetLife durante el show de Ed Sheeran y provocó críticas, aplausos y una petición formal.

Foto: Drew of The Come Up Show (Flickr) — CC BY-SA 2.0 — vía Wikimedia Commons.
Resumen
- Macklemore defendió a Palestina durante su actuación en el MetLife
- El rapero acusó a Israel de genocidio e interpretó «Hind’s Hall»
- Una petición reclama apartarlo de próximas fechas de la gira de Sheeran
Macklemore convirtió su actuación como telonero de Ed Sheeran en el MetLife Stadium de Nueva Jersey en uno de los episodios más discutidos del fin de semana musical en Estados Unidos. El rapero apareció con una kufiya sobre los hombros, defendió públicamente una “Palestina libre”, habló de Gaza y Cisjordania y acusó a Israel de cometer un genocidio. Después interpretó su canción de protesta «Hind’s Hall» mientras las enormes pantallas del estadio proyectaban imágenes de Gaza y mensajes políticos.
La escena provocó dos respuestas casi instantáneas y opuestas. Parte del público respondió con aplausos y vítores; algunos asistentes israelíes y judíos, en cambio, denunciaron que habían acudido a un concierto de Sheeran y se encontraron con un acto político que consideraron hostil. La polémica creció después fuera del estadio: el Israeli-American Council puso en marcha una petición para reclamar que Macklemore sea apartado de próximas actuaciones de la gira estadounidense de Sheeran.
Qué ocurrió en el MetLife con Macklemore
Ed Sheeran actuó los días 4 y 5 de septiembre de 2026 en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, dentro de su «Loop Tour». Macklemore no apareció allí por sorpresa ni irrumpió en un escenario ajeno: figuraba como uno de los artistas invitados, junto con Lukas Graham y BIIRD.
Fue durante su propio set cuando Benjamin Hammond Haggerty, nombre real del rapero, desplazó durante unos minutos el centro del espectáculo hacia la guerra en Gaza. Macklemore explicó al público que quería que los palestinos de Gaza y de la Cisjordania ocupada supieran que no habían sido olvidados y defendió que todas las personas deberían poder vivir con seguridad y en paz.
El momento culminó con su llamamiento a “Free Palestine”. El artista amplió después su mensaje a otros asuntos políticos y cargó también contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, ICE, al que calificó de organización terrorista. No era, precisamente, una introducción neutra antes del siguiente acorde.
«Hind’s Hall», Gaza y la acusación de genocidio
La dimensión política aumentó cuando Macklemore interpretó «Hind’s Hall», la canción que publicó en 2024 en apoyo de las protestas universitarias propalestinas. Mientras sonaba el tema, las pantallas del MetLife mostraron imágenes de Gaza, manifestaciones y diferentes mensajes relacionados con el conflicto.
La letra de «Hind’s Hall» critica abiertamente el apoyo estadounidense a Israel, el sionismo y la respuesta de las autoridades a las protestas universitarias. Los ingresos obtenidos con la canción fueron destinados por el artista a UNRWA USA, organización estadounidense que apoya el trabajo de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos.
Macklemore utilizó también el término “genocidio” para referirse a la actuación israelí en Gaza, una acusación que Israel rechaza. Conviene separar el lema coreado en un estadio de la situación jurídica: el procedimiento iniciado por Sudáfrica contra Israel bajo la Convención sobre el Genocidio continúa ante la Corte Internacional de Justicia y no existe una sentencia definitiva sobre el fondo del caso.
Un mensaje político ante un público que había comprado otra entrada
Ahí está buena parte del origen de la controversia. Macklemore lleva tiempo dejando bastante claro qué piensa sobre Gaza; para sus seguidores, por tanto, el contenido político de «Hind’s Hall» tiene poco de descubrimiento arqueológico. Pero aquella noche no encabezaba una concentración propalestina ni un concierto propio. Actuaba como invitado dentro de una gira gigantesca de Ed Sheeran, ante una audiencia mucho más heterogénea.
Varios asistentes israelíes y judíos aseguraron después que se sintieron sorprendidos e incómodos. Algunos afirmaron incluso que abandonaron el recinto antes de que comenzara la actuación principal de Sheeran. Otros espectadores, mientras tanto, acogieron el discurso con entusiasmo. El estadio mostró así algo bastante reconocible en Estados Unidos desde el comienzo de la guerra: la misma frase puede provocar un rugido de aprobación unas filas más allá de donde alguien la recibe como una agresión.
Por qué la polémica ha terminado alcanzando a Ed Sheeran
El debate dejó pronto de girar exclusivamente alrededor de Macklemore. El Israeli-American Council lanzó una petición dirigida a Ed Sheeran, responsables del «Loop Tour» y recintos de las próximas actuaciones para exigir la retirada del rapero del cartel.
La organización sostiene que Macklemore utilizó un espectáculo musical de alcance masivo para ofrecer una visión unilateral del conflicto y presentar como hechos afirmaciones profundamente controvertidas. También ha reclamado a los responsables de la gira que establezcan límites más claros sobre el uso político del escenario.
Otros grupos contra el antisemitismo difundieron vídeos de las actuaciones y acusaron al rapero de convertir el concierto en propaganda contra Israel. En redes sociales aparecieron asimismo reclamaciones de espectadores que sostenían haber comprado entradas para ver a Ed Sheeran, no para participar involuntariamente en un acto político.
Es una discusión incómoda porque chocan dos principios bastante fáciles de defender por separado. Un artista conserva su libertad de expresión cuando pisa un escenario; un espectador también puede considerar que una actuación anunciada como entretenimiento no debería transformarse sin aviso en una arenga sobre una guerra. Libertad para hablar, libertad para protestar contra quien habla. La vieja democracia, con amplificadores de estadio.
El silencio de Sheeran también entra en escena
Hasta el 6 de septiembre, Ed Sheeran no había respondido públicamente a la polémica ni a las peticiones para expulsar a Macklemore de la gira. Ese silencio ha colocado inevitablemente al cantante británico en el centro de un asunto que, sobre el escenario, no comenzó con él.
La cuestión tiene recorrido porque Macklemore está anunciado como artista invitado en otras fechas estadounidenses del «Loop Tour», con actuaciones previstas en ciudades como Filadelfia, Foxborough, Atlanta, Indianápolis, Charlotte y Tampa. La petición del IAC persigue precisamente que el episodio de Nueva Jersey no se repita en esos conciertos.
No hay, por el momento, información confirmada de que Sheeran o la organización de la gira hayan decidido modificar el cartel. Esa ausencia de cambios mantiene la controversia abierta, aunque no convierte automáticamente el debate político en una ruptura artística entre ambos músicos.
Macklemore lleva tiempo haciendo de Gaza parte de su música
La posición del rapero tampoco nació en el MetLife. Macklemore se convirtió durante los últimos años en una de las figuras más visibles de la música estadounidense partidarias de la causa palestina. «Hind’s Hall» fue probablemente su intervención más conocida: un tema concebido directamente como canción de protesta, asociado a las movilizaciones universitarias de 2024 y cuyos beneficios destinó a ayuda para los refugiados palestinos.
Su activismo explica por qué lo ocurrido en Nueva Jersey resulta coherente con su trayectoria reciente, aunque no necesariamente menos polémico. El rapero no presentó su mensaje como una ocurrencia de camerino. Lo integró deliberadamente en el espectáculo, con símbolos palestinos, imágenes de Gaza, discurso y música formando una sola puesta en escena.
Y ahí cambia la escala. Una declaración en una entrevista puede generar titulares; proyectada sobre las pantallas de un estadio con más de 80.000 localidades, delante de un público reunido para otra estrella mundial, se convierte casi por gravedad en un acontecimiento político.
La gira continúa con la controversia a bordo
El episodio del MetLife no se reduce a que Macklemore pronunciara dos palabras. La reacción se explica por el conjunto: defendió a Palestina, acusó a Israel de genocidio, llevó una kufiya, interpretó «Hind’s Hall» acompañado de imágenes políticas y lo hizo dentro de uno de los mayores conciertos de la gira de Ed Sheeran en Estados Unidos.
Para sus críticos fue la apropiación de un escenario ajeno para lanzar propaganda política; para quienes respaldan al rapero, fue exactamente lo contrario: un artista utilizando su enorme altavoz público para hablar de una crisis que considera imposible ignorar.
Lo que sí está claro es el efecto. Unos minutos del espectáculo han terminado colocando a Macklemore, Ed Sheeran, Israel y Gaza dentro de la misma conversación pública. Y con más conciertos estadounidenses todavía por delante, la disputa ya no se limita a lo que sucedió en Nueva Jersey: también gira alrededor de qué ocurrirá cuando Macklemore vuelva a encontrarse frente a otro estadio lleno.












