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¿Qué pasará en ‘La Promesa’ del 7 al 11? Todos los avances y secretos
Curro desafía a su familia por Pía, María llega a su boda llena de dudas y Manuel firma sin leer la licencia que Ciro necesitaba para su plan.

Resumen
- Curro elige a Pía como madrina de su boda con Ángela
- María llega a su boda con Carlo llena de dudas
- Manuel firma sin leer la licencia que Ciro necesitaba
La Promesa entra en una semana de esas en las que el palacio parece demasiado pequeño para tantos secretos. Entre el lunes 7 y el viernes 11 de septiembre, los capítulos 900 a 904 llevarán a Curro a desafiar las convenciones familiares al escoger a Pía como madrina de su boda, mientras María Fernández llegará al altar con unas dudas que ya no puede disimular. Y, lejos del ruido sentimental, Ciro conseguirá lo que llevaba días preparando: hacer caer a Manuel en su trampa.
El avance semanal deja además dos movimientos importantes. Simona y Candela regresarán a La Promesa, aunque no aceptarán recuperar su antigua vida sin condiciones, y Leocadia convertirá el matrimonio en algo parecido a una operación mercantil al proponer a Máximo una unión de conveniencia. Amor, estatus, dinero, chantajes. En el palacio de los Luján casi todo tiene precio, incluso cuando nadie lo dice en voz alta.
Lunes 7: Leocadia sorprende a Máximo y las cocineras reaparecen
La semana comienza con Manuel descubriendo finalmente dónde están Simona y Candela. Julieta le confiesa que ambas permanecen en el refugio y él, incómodo por no haber sabido protegerlas, informa a Alonso. El marqués decide entonces que Manuel y Curro deben intentar convencerlas para que regresen.
La situación sentimental de Curro tampoco atraviesa precisamente aguas tranquilas. Ángela comparte sus dudas sobre Máximo con Julieta y Martina, pero las dos terminan empujándola a mirar hacia lo esencial: lo que siente por Curro. La reconciliación entre los prometidos llega, aunque alrededor de esa boda continúan acumulándose pequeñas cargas de dinamita.
Mientras tanto, Martina deja claro ante Jacobo que forzar una relación no va a arreglar lo que está roto. Ciro y Lorenzo, por su parte, avanzan con el negocio de las licencias y empiezan a preparar la maniobra con la que pretenden obtener la firma de Manuel.
El giro más extravagante llega de la mano de Leocadia. Su propuesta a Máximo es directa y desprovista de romanticismo: casarse con él a cambio de utilizar su influencia sobre Ángela. Un matrimonio como contrato social, casi con sello y papel timbrado. Máximo tendrá que decidir hasta dónde está dispuesto a entrar en el juego.
Martes 8: Curro elige a Pía como madrina y desafía al palacio
El capítulo del martes coloca en primer plano una de las decisiones que más revuelo provocará durante la semana. Curro anuncia ante la familia que quiere a Pía Adarre como madrina de su boda con Ángela. La elección rompe con las expectativas de su entorno y golpea especialmente a Leocadia, que no disimula su malestar.
Curro, sin embargo, tiene sus razones. Pía representa mucho más que una integrante del servicio y su presencia junto a él en la ceremonia tiene una carga personal evidente. El problema es que en La Promesa las jerarquías pesan casi tanto como los apellidos, y convertir a una doncella en madrina de un señor supone pisar unos cuantos callos aristocráticos.
Ese mismo día, María Fernández intenta ahogar sus pensamientos trabajando sin descanso. Pía acaba encontrándola llorando junto a Janita y sale a la superficie un dato inquietante: María parece afrontar el matrimonio con Carlo pensando también en la protección de su hija, no únicamente en lo que siente por él.
Manuel y Curro visitan además a Simona y Candela. Las cocineras se alegran al verlos, pero mantienen su postura: mientras Julio continúe en el palacio, no piensan regresar a su antigua vida. Alonso comienza entonces a conocer con mayor detalle lo que ocurrió y la gravedad del trato que recibieron.
Miércoles 9: Pía intenta renunciar y María admite sus dudas
La decisión de Curro abre una batalla doméstica. Leocadia le reprocha que haya elegido a Pía, pero él no da marcha atrás y recuerda un detalle que desmonta bastante bien el argumento de las diferencias sociales: su propia madre también fue doncella. Manuel respalda a su hermano.
Pía, en cambio, siente el peso del escándalo que se avecina. Alonso llega a pedirle que convenza a Curro para cambiar de opinión. Ella trata de hacerlo, aunque el joven permanece firme. La boda se está convirtiendo, casi sin proponérselo, en una pequeña rebelión contra las normas no escritas del palacio.
También María empieza a verbalizar lo que hasta entonces había escondido tras el trabajo. Samuel consigue que reconozca que sus nervios no nacen precisamente de la ilusión. No sabe si casarse con Carlo es realmente lo correcto. La boda, que parecía encarrilada, comienza a tambalearse.
Hay una buena noticia para Adriano: su visita al oftalmólogo confirma que se ha recuperado. Pero la alegría dura poco. Lorenzo le cuenta que Martina y Jacobo estuvieron especialmente cercanos durante el picnic, despertando unos celos que acabarán enfrentándolo de nuevo con Martina.
Al mismo tiempo, Ciro y Lorenzo reparten el dinero obtenido con los manuales del motor y afinan la segunda parte del plan: conseguir que Manuel estampe su firma en la polémica licencia.
Jueves 10: Simona y Candela regresan y María frena la boda
El jueves trae una vuelta esperada. Simona y Candela regresan a La Promesa, pero no lo hacen para retomar el trabajo como si nada hubiera sucedido. Se plantan: no volverán a cocinar mientras Julio continúe allí. Alonso exige entonces a Máximo que prescinda de su ayuda de cámara, trasladándole un problema que ya no puede esconderse bajo la alfombra.
Las relaciones sentimentales tampoco mejoran. Martina confiesa a Ángela que ya no está enamorada de Jacobo. Adriano va más lejos y se enfrenta al joven, convencido de que Martina sigue a su lado por el chantaje al que está sometida.
Y llega la boda de María. La doncella aparece vestida de novia, preparada para casarse con Carlo, pero cuando el enlace parece inevitable pide hablar con él en privado. El avance no revela el contenido completo de esa conversación, aunque sí deja claro que lo que ocurra entre ambos tendrá consecuencias inmediatas.
Ciro y Lorenzo, entretanto, ejecutan su maniobra. Pretenden introducir la licencia entre otros documentos para que Manuel la firme sin percatarse. Julieta aparece cuando todo parece preparado y durante unos instantes el engaño corre peligro. Manuel detiene la pluma. Ciro casi puede escuchar cómo se le cae el negocio al suelo.
Viernes 11: Manuel cae en la trampa de Ciro
Pero solo era un susto. En el capítulo 904, Manuel termina firmando la licencia sin leerla con atención, apremiado por llegar a la boda de María. El plan de Ciro funciona y Lorenzo consigue también lo que buscaba: una firma capaz de dar cobertura al negocio que ambos han preparado a espaldas de Manuel.
El engaño promete tener recorrido. No se trata únicamente de una jugarreta económica; Manuel ha puesto su nombre en un documento cuyo verdadero alcance desconoce. En una serie donde los secretos suelen cobrar intereses, difícilmente quedará ahí.
Máximo también habrá tomado para entonces una decisión sobre la sorprendente propuesta matrimonial de Leocadia. Y María, después de la conversación privada con Carlo, reúne a sus compañeros del servicio porque tiene algo importante que anunciarles. El contenido exacto de esa revelación sigue oculto, de modo que cualquier afirmación sobre la celebración o suspensión definitiva del enlace iría más allá de lo conocido.
Julieta abre, entretanto, una trama muy distinta al plantear un programa de alfabetización para las personas del refugio, una iniciativa que recibe el apoyo de Manuel. Es una pequeña ventana hacia el exterior en una ficción donde el palacio suele engullirlo todo.
Pía queda atrapada entre Curro y las presiones de Leocadia
La semana termina con Pía emocionalmente desbordada. La elección de Curro, que para él tiene un profundo componente afectivo, se ha convertido para ella en una fuente constante de presiones. Leocadia no acepta quedar relegada y el resto del entorno tampoco facilita precisamente las cosas.
Finalmente, Pía rompe a llorar y pide a Curro que la libere de su compromiso como madrina. La historia se detiene ahí. Curro tendrá que decidir entre respetar el deseo de Pía o mantener una elección con la que ha querido reivindicar, también públicamente, quiénes son las personas que considera realmente su familia.
Las bodas dejan de ser una fiesta en La Promesa
Los capítulos del 7 al 11 de septiembre colocan las bodas en el centro de La Promesa, aunque ninguna parece traer demasiada tranquilidad. Curro y Ángela avanzan hacia el altar entre guerras familiares; María llega a su ceremonia preguntándose si está tomando la decisión adecuada; Leocadia contempla el matrimonio como una herramienta para recuperar posición e influencia.
Por debajo discurren asuntos quizá menos vistosos, pero potencialmente más peligrosos. Ciro ya ha conseguido engañar a Manuel, Simona y Candela no están dispuestas a olvidar el trato sufrido y Martina reconoce que su relación con Jacobo está emocionalmente acabada.
El palacio vuelve así a funcionar como suele hacerlo: por fuera, manteles, bodas y protocolos; por dentro, secretos que crujen como madera vieja. Y esta vez Curro, Pía y María ocupan justamente el lugar donde más se oye el ruido.












