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¿Por qué el Grand Prix se emite domingo y lunes seguidos en La 1?

El Grand Prix vuelve con dos noches seguidas en La 1, cuatro pueblos, nuevos padrinos y una competición marcada por pruebas, humor y caídas.

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TVE abre casting Grand Prix 2026

La doble emisión de El Grand Prix del Verano responde a un reajuste excepcional de la programación de La 1. El concurso ocupó la noche del domingo 2 de agosto con el enfrentamiento entre San Juan de la Rambla y Quintanar del Rey, y regresa apenas 24 horas después, el lunes 3, con Altura frente a Pradejón. No es una repetición ni un especial recopilatorio: son el tercer y el cuarto programa de la temporada 2026.

La segunda cita comenzará el lunes a las 21:45 horas y podrá seguirse tanto en La 1 como en RTVE Play. Allí competirá el pueblo castellonense de Altura, acompañado por Fonsi Nieto, frente al municipio riojano de Pradejón, que tendrá como madrina a Soraya Arnelas. El programa también quedará disponible posteriormente en la plataforma de RTVE.

El retraso que explica la doble emisión

El pequeño atasco de entregas comenzó el 20 de julio. RTVE había anunciado para aquella noche el segundo programa de la edición, con Balanegra y Zumarraga como participantes, aunque la emisión dependía del desenlace de la final del Mundial de fútbol. España ganó el torneo y La 1 dedicó buena parte de su parrilla a la llegada de la selección, las recepciones institucionales y la celebración multitudinaria en Madrid. El Grand Prix, inevitablemente, se cayó del horario.

La entrega aplazada terminó emitiéndose una semana después. Para que ese desplazamiento no empujara la competición demasiado lejos en el calendario estival, RTVE abrió un hueco extraordinario el domingo y mantuvo la emisión habitual del lunes. De ahí esta curiosa ración doble: dos noches, cuatro pueblos y 24 pruebas comprimidas en poco más de un día. Una sobredosis de piscinas, disfraces acolchados y adultos corriendo como si el honor de la patria dependiera de no resbalar con un tronco de goma.

La decisión tampoco parece un salto al vacío. Las dos primeras entregas habían convertido al concurso en el programa de entretenimiento más visto de La 1 durante julio, con una media de 1.357.000 espectadores, un 16,5% de cuota y 3,8 millones de espectadores únicos. Entre los niños de 4 a 12 años, la cuota rozó el 50%. Datos poco habituales en una televisión cada vez más fragmentada, donde reunir a abuelos, padres y nietos frente a la misma pantalla se parece ya a una prueba más difícil que los Troncos locos.

San Juan de la Rambla contra Quintanar del Rey

El programa del domingo enfrentó a San Juan de la Rambla, en Santa Cruz de Tenerife, con Quintanar del Rey, en Cuenca. El equipo canario compitió con camiseta azul y el conjunto castellano-manchego ocupó la grada amarilla, en una entrega que mezcló velocidad, equilibrio, cálculo mental y esa disciplina no reconocida por el Comité Olímpico: aprender a caer con cierta dignidad ante las cámaras.

San Juan de la Rambla estuvo acompañado por la atleta paralímpica Desirée Vila, mientras que Quintanar del Rey contó con el actor Secun de la Rosa. Los padrinos no se limitan a sonreír desde la grada. Participan en algunos juegos, animan a los concursantes y pueden influir en determinadas mecánicas, aunque el peso real continúa recayendo sobre los vecinos que corren, saltan, calculan y se empapan.

La noche recuperó pruebas reconocibles como Troncos locos, Champions Prix, Patata caliente y Alicia en el país de las canastillas. El decorado cambia, aparecen nuevas gymkanas y se retocan las reglas, pero la maquinaria sigue funcionando con ingredientes muy sencillos: competición entre pueblos, humor físico, agua, espuma y una puntuación que puede alterarse hasta el último momento.

Ese equilibrio explica buena parte de la longevidad del formato. El Grand Prix no convierte a los famosos en protagonistas absolutos ni fabrica conflictos sentimentales en una villa con piscina. Coloca en el centro a alcaldes, vecinos, peñas y pequeñas localidades que durante una noche ocupan el escaparate nacional. Una fórmula modesta, casi antigua. Precisamente por eso resulta tan contemporánea.

Altura y Pradejón toman el relevo el lunes

La segunda mitad de esta doble cita llegará el lunes 3 de agosto a las 21:45 horas. Altura, municipio de Castellón, competirá con camiseta azul y tendrá como padrino al expiloto de motociclismo Fonsi Nieto. Enfrente estará Pradejón, localidad de La Rioja, con camiseta amarilla y el apoyo de la cantante Soraya Arnelas. La emisión podrá verse en directo en La 1 y RTVE Play.

Será el cuarto programa clasificatorio de la temporada. Los dos equipos afrontarán pruebas clásicas como Súperbolos y Bienvenidos a Tartópolis, junto a desafíos más recientes como Hormigas para siempre. También están previstas otras pruebas basadas en el equilibrio y la coordinación, dos conceptos que suelen durar poco cuando aparecen un disfraz gigantesco, una cinta deslizante y varios cubos de agua.

El resultado tendrá importancia más allá de la victoria inmediata. La edición está organizada en seis programas clasificatorios, dos semifinales y una gran final. Cada actuación suma puntos para determinar qué municipios siguen adelante, por lo que una caída aparatosa puede convertirse en anécdota televisiva, pero un mal desenlace en las pruebas decisivas puede dejar a un pueblo fuera de la lucha por el título.

Quienes no puedan seguir el programa durante su emisión lineal tendrán la entrega completa disponible en RTVE Play. La plataforma conserva también los programas anteriores, una alternativa útil en una semana cuya parrilla se ha vuelto algo más laberíntica de lo habitual: domingo a las 22:00, lunes a las 21:45 y, entre medias, apenas tiempo para secar la vaquilla.

Una temporada con doce pueblos y nueve programas

La edición de 2026 reúne a doce municipios procedentes de distintas comunidades autónomas. Además de los cuatro participantes de esta doble emisión, compiten Polinyà, Cantalejo, Zumarraga, Balanegra, Serranillos del Valle, Pravia, Blanca y Muros. El recorrido completo consta de nueve galas: seis eliminatorias, dos semifinales y la final.

Ramón García continúa al frente del concurso, acompañado por Lalachus, Gorka Rodríguez y Wilbur. La vaquilla María Fernanda completa el reparto estable de un formato que regresó a TVE en 2023 y ha conseguido instalarse otra vez en el verano televisivo. No era sencillo. La nostalgia, cuando se recalienta demasiado, adquiere ese olor sospechoso del plástico viejo; aquí funciona porque el programa no se limita a desempolvar el decorado, sino que mantiene el juego colectivo y renueva parte de sus mecanismos.

Los cambios que ha incorporado el Grand Prix 2026

La temporada ha estrenado Grand Prix Presenta, un espacio previo que permite conocer mejor a cada localidad, a sus capitanes y a sus padrinos. También se han recuperado pruebas históricas como La cucaña y las cortinillas de los años noventa, reinterpretadas por el equipo actual. El resultado mezcla memoria televisiva y retoques modernos sin convertir el programa en una vitrina de museo.

La Carta Dorada puede alterar la competición

Una de las novedades es la Carta Dorada, que se disputa durante el tramo de presentación y puede tener peso en el desarrollo posterior del enfrentamiento. Esa pequeña ventaja introduce estrategia antes de que comiencen las grandes pruebas físicas. El Grand Prix sigue pareciendo un caos de disfraces y colchonetas, pero debajo del agua y la espuma existe una arquitectura precisa de puntos, comodines y decisiones.

Dos noches para recuperar el pulso del verano

La emisión consecutiva del domingo y el lunes no supone un cambio permanente en el horario del Grand Prix. Es una solución puntual para recolocar la entrega cancelada durante las celebraciones del Mundial y devolver la temporada a su calendario previsto. El domingo compitieron San Juan de la Rambla y Quintanar del Rey; este lunes será el turno de Altura y Pradejón, desde las 21:45 horas en La 1 y RTVE Play.

Dos programas seguidos pueden parecer demasiado, aunque el concurso juega con una ventaja que muchas producciones persiguen sin encontrar: el público entiende inmediatamente lo que está viendo. Dos pueblos compiten, uno gana y todos terminan mojados. No hay que estudiar árboles genealógicos, teorías conspirativas ni romances fabricados. A veces la televisión popular es esto. Una piscina, una grada ruidosa y un vecino disfrazado que intenta cruzar un tronco sin perder el equilibrio. Poco sofisticado, quizá. Pero funciona.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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