Naturaleza
¿Dónde hará 40 grados? Andalucía y otras siete comunidades bajo aviso
Ocho comunidades están bajo aviso por calor, lluvias y tormentas, con Andalucía en nivel naranja y máximas de hasta 40 grados en varias provincias.

El arranque de septiembre trae a España un mapa meteorológico partido en dos extremos: calor muy intenso en buena parte del centro y el sur, y lluvias y tormentas fuertes en varias zonas del este peninsular. Ocho comunidades autónomas están bajo aviso este miércoles 2 de septiembre, con Andalucía como principal foco al alcanzar el nivel naranja por temperaturas que pueden llegar a los 40 grados.
El episodio no afecta por igual a todo el territorio. Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y Madrid tienen avisos relacionados con las altas temperaturas, mientras Aragón, Murcia y la Comunidad Valenciana afrontan riesgo por lluvias y tormentas. Castilla-La Mancha, además, combina ambos fenómenos. Septiembre ha mirado el calendario y, de momento, parece haber decidido no darse por enterado.
La situación más exigente se concentra en Andalucía. Las previsiones contemplan máximas de 40 grados en Córdoba, Jaén y Sevilla, mientras otras áreas del interior andaluz rozarán esa barrera. Al mismo tiempo, se esperan tormentas potencialmente muy fuertes en el sistema Ibérico, el este de Castilla-La Mancha y las sierras del sureste.
Andalucía concentra el aviso naranja por temperaturas de 40 grados
El nivel naranja, asociado a un riesgo meteorológico importante, se activará después del mediodía en varias zonas andaluzas. Las temperaturas más elevadas se esperan durante las horas centrales y primeras horas de la tarde, cuando el calor alcanzará sus valores máximos.
En la campiña cordobesa y sevillana los termómetros pueden alcanzar los 40 grados. La misma cifra está prevista en Jaén, concretamente en áreas como Morena y Condado, donde el aviso naranja comenzará a partir de las 13:00 horas.
No serán casos aislados dentro de Andalucía. La previsión contempla máximas de hasta 39 grados en la cuenca del Genil, en Granada, así como en Cazorla y Segura y en el valle del Guadalquivir jiennense. Un escalón por debajo, aunque hablar de escalones con 38 grados tenga algo de humor negro, aparecen diferentes puntos de Córdoba, la campiña gaditana y zonas de Huelva.
Córdoba, Jaén y Sevilla estarán en el núcleo del calor
El valle del Guadalquivir vuelve a funcionar como una especie de corredor térmico. Su configuración geográfica favorece temperaturas especialmente elevadas cuando entran masas de aire cálido y la insolación es intensa, una combinación que puede dejar tardes difíciles incluso a comienzos de septiembre.
Los 40 grados previstos no significan que cada municipio de Córdoba, Jaén o Sevilla vaya a alcanzar exactamente esa temperatura. Los avisos meteorológicos se establecen por zonas y umbrales, y dentro de una misma provincia puede haber diferencias apreciables según altitud, orientación, proximidad a zonas montañosas o características locales.
El calor también será notable fuera de Andalucía. Se esperan más de 35 grados en amplias zonas del cuadrante suroeste, la meseta sur, el valle del Ebro y las depresiones del nordeste, así como en Mallorca y, de forma más puntual, en áreas bajas del sistema Central y los Pirineos.
Las otras siete comunidades que permanecen bajo aviso
Fuera de Andalucía, cuatro comunidades están bajo aviso amarillo por altas temperaturas: Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura y la Comunidad de Madrid. El nivel amarillo supone una situación meteorológica que merece atención, aunque su grado de riesgo sea inferior al asociado al naranja.
En Castilla-La Mancha el escenario es especialmente cambiante porque el calor convivirá con tormentas fuertes. El valle del Guadiana y otros puntos de Ciudad Real pueden alcanzar alrededor de 38 grados, mientras en el valle del Tajo, en Toledo, se esperan registros igualmente elevados.
Extremadura tampoco queda al margen del episodio. Las vegas del Guadiana, en Badajoz, figuran entre las áreas donde las máximas pueden rondar los 38 grados. Madrid y determinadas zonas de Cataluña completan el grupo de territorios con avisos por calor.
Aragón, la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana aparecen en el mapa por una razón diferente: lluvias y tormentas. En estos territorios el problema no será necesariamente una jornada entera pasada por agua, sino la posibilidad de fenómenos intensos y localizados.
Dónde se esperan las tormentas más fuertes
La previsión sitúa el mayor potencial tormentoso en el sistema Ibérico, el este de Castilla-La Mancha y las sierras del sureste peninsular. En estas zonas pueden producirse tormentas muy fuertes, un fenómeno que conviene distinguir de una lluvia persistente: una tormenta puede desarrollarse con rapidez, descargar con intensidad sobre un área relativamente pequeña y desaparecer después dejando apenas precipitaciones a pocos kilómetros.
Ahí está una de las peculiaridades de estas situaciones. Dos localidades cercanas pueden terminar la tarde con fotografías meteorológicas completamente distintas: una bajo un chaparrón intenso, viento y truenos; la otra, con el asfalto seco y un cielo apenas amenazante.
Aragón, Murcia y la Comunidad Valenciana mantienen avisos amarillos asociados a lluvias y tormentas, mientras Castilla-La Mancha suma este riesgo al de las temperaturas elevadas. La combinación de calor acumulado y aire más inestable favorece precisamente esos contrastes bruscos.
El Estrecho, pendiente también del viento de levante
El sur peninsular añade otro ingrediente. En la zona del Estrecho de Gibraltar, en Cádiz, se contemplan posibles rachas muy fuertes de viento de levante. Allí el relieve canaliza el aire entre el Mediterráneo y el Atlántico y puede intensificar notablemente el viento.
Así, Andalucía afronta una jornada especialmente variada: calor extremo en el interior, posibilidad de tormentas en determinadas áreas y viento fuerte en el entorno del Estrecho. Todo en el mismo mapa. La meteorología española conserva cierto gusto por los contrastes.
Qué significa realmente estar bajo aviso naranja
Un aviso naranja no equivale a una emergencia generalizada ni significa que necesariamente vaya a producirse un episodio extremo en cada localidad afectada. Indica que existe riesgo importante por un fenómeno meteorológico previsto y que determinados umbrales pueden alcanzarse dentro de la zona incluida en el aviso.
La diferencia importa. Los avisos trabajan con probabilidades, áreas geográficas y valores previstos; no son una fotografía exacta de cada calle. En episodios de calor, además, el impacto real depende no solo de la máxima registrada, sino también de factores como las temperaturas nocturnas, la duración del episodio y la exposición acumulada.
Con las tormentas ocurre algo parecido. Son fenómenos mucho más irregulares y pueden concentrar sus efectos en espacios reducidos. Por eso un aviso que cubre una provincia o comarca amplia puede terminar dejando incidencias muy desiguales según el lugar.
Un miércoles entre el calor del sur y la inestabilidad del este
La fotografía meteorológica de este 2 de septiembre deja, por tanto, ocho comunidades bajo aviso y a Andalucía en el nivel más alto de la jornada. Córdoba, Jaén y Sevilla concentran las previsiones más exigentes por calor, con máximas que pueden alcanzar los 40 grados, mientras amplias zonas del centro y suroeste seguirán claramente por encima de los 35.
Al mismo tiempo, las tormentas ganan protagonismo en el sistema Ibérico, el este de Castilla-La Mancha y las sierras del sureste, con avisos también en Aragón, Murcia y la Comunidad Valenciana. Y en el Estrecho, el levante añade viento fuerte a una jornada que tiene casi de todo.
El verano meteorológico acaba de terminar sobre el papel. Sobre el terreno, el calor todavía no ha entregado las llaves.












