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Así se reparten las 910 plazas docentes de Castilla-La Mancha

Maestros concentra la convocatoria de 2026; Secundaria e Inspección completan una oferta escalonada en dos años.

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910 plazas docentes en Castilla-La Mancha

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La Oferta de Empleo Público docente de Castilla-La Mancha para 2025 suma 910 plazas, repartidas entre los cuerpos de Maestros, profesores de Enseñanza Secundaria e inspectores. No todas desembocan en una oposición inmediata: las de Maestros se acumularon con las de 2024 para formar una convocatoria de 543 plazas en 2026, mientras que las de Secundaria se reservan para el proceso previsto en 2027 y las de Inspección se agregan a las del ejercicio anterior.

La cifra global, por tanto, no equivale a 910 puestos convocados en un único examen ni a una distribución cerrada para cada especialidad. La oferta aprobada en 2025 marca el volumen y el calendario de partida; en algunos casos se incorporan plazas de años previos y, para Secundaria, todavía se contemplaba sumar las que se aprobaran en la oferta de 2026. La diferencia entre plazas aprobadas y plazas convocadas es esencial para entender el alcance real del anuncio.

Qué incluye la oferta docente de 2025

El reparto asigna 321 plazas al Cuerpo de Maestros, 575 al profesorado de Enseñanza Secundaria y 14 al Cuerpo de Inspectores. Las cantidades corresponden a la OEP de 2025, no necesariamente al total de puestos que aparecería después en cada convocatoria. La planificación combina ofertas de distintos ejercicios y organiza los procesos por cuerpos para extenderlos a lo largo de varios años.

En Maestros, las 321 plazas de 2025 se sumaron a las 222 aprobadas en la OEP de 2024. De esa acumulación resultó la convocatoria de 543 plazas cuyas pruebas comenzaron en 2026. La suma explica por qué la oposición de ese año fue más amplia que el número de puestos asignado al cuerpo en la oferta más reciente: parte de las plazas procedía de un ejercicio anterior.

La misma lógica temporal se aplica a los otros cuerpos, aunque con calendarios distintos. Las 575 plazas de Secundaria se orientaron a la convocatoria de 2027, con la posibilidad de incorporar las aprobadas en la OEP de 2026. En Inspección, las 14 nuevas plazas se añadieron a las 17 de 2024, hasta alcanzar 31 plazas en el cómputo conjunto.

Por eso, la lectura más precisa del anuncio no es que las 910 plazas se ofrezcan en una sola tanda. Son el volumen de empleo público docente aprobado para 2025, distribuido entre cuerpos y conectado con procesos selectivos de años diferentes. Para quien sigue las oposiciones, la fecha de cada convocatoria y el origen de las plazas importan tanto como el total anunciado.

Maestros: 543 plazas en la convocatoria de 2026

El proceso de Maestros reunió 543 plazas al sumar las ofertas de 2024 y 2025. La distribución por especialidades publicada en la planificación original situó a Primaria en primer lugar, con 165 plazas, seguida de Educación Infantil, con 127, e Inglés, con 73. El resto se repartió entre Pedagogía Terapéutica, Educación Física, Música, Audición y Lenguaje y Francés.

En concreto, el reparto contempló 49 plazas de Pedagogía Terapéutica, 43 de Educación Física, 28 de Música, 13 de Audición y Lenguaje y dos de Francés. La suma de estas cantidades y las de Primaria, Infantil e Inglés da 500 plazas, que corresponden al turno libre descrito en el desglose. Las otras 43 se encuadraron en los cupos reservados para aspirantes con discapacidad: 28 para discapacidad no intelectual y 15 para discapacidad intelectual.

Esta distinción evita confundir dos formas de presentar el mismo proceso. Las 543 plazas expresan el total de la convocatoria, mientras que las cantidades asignadas a las especialidades en ese desglose corresponden al turno libre. Los cupos de discapacidad completan la cifra global y no deben sumarse de nuevo a cada especialidad sin disponer de la distribución específica que establezcan las bases.

La concentración de puestos en Primaria e Infantil refleja el peso de esas especialidades en la estructura de los colegios, mientras que las plazas de Inglés mantienen una presencia destacada. También tienen un espacio propio las áreas de apoyo educativo: Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje suman puestos para perfiles vinculados a la atención especializada del alumnado. El reparto permite ver dónde se concentra la oferta, aunque no determina por sí solo la competencia: para eso también influye cuántas personas se presentan a cada especialidad.

La convocatoria de Maestros dejó además una modificación relevante para quienes ya forman parte de las bolsas ordinarias de interinos. Desde el proceso de 2026, permanecer en la bolsa dejó de depender de acudir a la primera prueba. La medida se vinculó al Acuerdo de Mejoras y cambió una condición que podía obligar a presentarse al examen incluso a quienes solo buscaban conservar su posición en la lista.

El cambio no elimina los trámites de participación. Para mantenerse en la bolsa ordinaria, la persona interina debe presentar la solicitud para la especialidad correspondiente, aportar los méritos exigidos y figurar en la relación definitiva de personas admitidas. No es necesario realizar ni aprobar el examen, pero sí completar las gestiones previstas en la convocatoria, incluido el pago de las tasas cuando corresponda.

Un calendario escalonado entre 2026 y 2027

La oferta distribuyó las convocatorias en dos etapas principales. Las pruebas del Cuerpo de Maestros comenzaron en junio de 2026, con las 543 plazas acumuladas de las OEP de 2024 y 2025. La convocatoria se había previsto para publicarse, previa negociación, entre finales de enero y principios de febrero de ese año; el calendario ofrecido en aquel momento era una previsión, sujeta a la publicación oficial de las bases.

El proceso de 2026 llegó a la fase de examen con una participación numerosa. La información disponible cifra en 7.171 las personas que realizaron la primera prueba, el 68,48% de quienes estaban convocados. Esa asistencia ofrece una medida del volumen de aspirantes que concurrió, pero no permite calcular por sí sola las posibilidades individuales: la competencia cambia mucho entre especialidades y el dato de participación no equivale al número de personas que superarán todas las fases.

Secundaria quedó situada en el horizonte de 2027. Las 575 plazas aprobadas en 2025 constituían el punto de partida, al que se añadirían las plazas derivadas de la OEP de 2026. Por ello, el número final de puestos de la convocatoria no se podía deducir únicamente de la oferta de 2025. La cifra definitiva dependía de la aprobación posterior, del reparto por cuerpos y especialidades y de la publicación de la convocatoria correspondiente.

En septiembre de 2026, ANPE estimaba que la oposición de Enseñanzas Medias de 2027 podría rondar las 800 plazas, por la acumulación de las ofertas de 2025 y 2026. Esa previsión sindical no debe confundirse con un número oficial cerrado: la referencia firme de la OEP de 2025 son 575 plazas, mientras que el volumen próximo a 800 se planteaba como una estimación a la espera de completar la oferta y concretar la convocatoria.

La secuencia de años explica también por qué no se publicaron al mismo tiempo todos los detalles. La Administración podía fijar primero el número total de la OEP y reservar para una fase posterior la distribución por especialidad. En Maestros, la suma de ejercicios anteriores permitió concretar la convocatoria de 2026; en Secundaria, la incorporación prevista de nuevas plazas hacía provisional la fotografía hasta conocer la oferta siguiente.

Qué se sabe del reparto de Secundaria

Las 575 plazas de Enseñanza Secundaria agrupan necesidades de distintas áreas, incluidas especialidades vinculadas a Formación Profesional. La información de referencia desglosa para el proceso previsto en 2027 un bloque de 452 plazas en especialidades de Secundaria y otras 123 en especialidades docentes de FP. Ese desglose suma las 575 plazas de la oferta de 2025, pero no incluye las plazas adicionales que pudieran incorporarse con la OEP de 2026.

Entre las especialidades de Secundaria, el reparto de referencia asignaba 57 plazas a Inglés, 53 a Lengua Castellana y Literatura y otras 53 a Matemáticas. Física y Química contaba con 47; Biología y Geología, con 41; Geografía e Historia, con 40; Orientación Educativa, con 30; y Filosofía, con 29. Dibujo tenía 35 plazas, mientras que Francés y Latín contaban con 12 y 15, respectivamente. Las cifras muestran que el paquete se reparte de forma desigual, en función de las plazas asignadas a cada especialidad.

El mismo desglose incluía 10 plazas de Educación Física, 10 de Música, ocho de Economía, 12 de Griego y ninguna para Tecnología dentro de ese cómputo. En Formación Profesional aparecían 20 plazas de Sistemas y Aplicaciones Informáticas, 18 de Informática, 12 de Procesos de Gestión Administrativa y 10 en varias especialidades, entre ellas Administración de Empresas, Equipos Electrónicos, Formación y Orientación Laboral, Instalaciones Electrotécnicas y Servicios a la Comunidad.

Estas cantidades permiten describir la composición de las 575 plazas de la OEP 2025, pero no deben presentarse como el reparto definitivo de toda la oposición de 2027 si se incorporan nuevas plazas. Además, la publicación de una oferta de empleo público no sustituye a las bases del proceso selectivo. La convocatoria es la que precisa formalmente los cuerpos, especialidades, turnos, requisitos, plazos y condiciones aplicables. El desglose disponible orienta, pero la convocatoria oficial prevalece cuando concreta el proceso.

La diferencia entre materias también impide valorar la amplitud de una oposición mirando solo el total. Una convocatoria de cientos de plazas puede ofrecer oportunidades muy distintas según la especialidad: algunas concentran decenas de puestos y otras disponen de un cupo pequeño o inexistente en ese reparto. La relación entre plazas y aspirantes, además de los requisitos para cada área, es lo que acaba configurando la competencia real.

Las plazas de Inspección y su suma con 2024

El Cuerpo de Inspectores recibió 14 plazas en la OEP de 2025. Al añadirse las 17 aprobadas el año anterior, el conjunto asciende a 31. De acuerdo con la información de referencia, 29 corresponden al turno libre y dos al turno de discapacidad no intelectual. En este caso, como en el resto de la oferta, conviene distinguir las plazas aprobadas en un ejercicio del volumen acumulado para el proceso selectivo.

La cifra es menor que la destinada a Maestros o Secundaria, pero responde a un cuerpo docente con funciones diferentes y un número de puestos mucho más reducido. La Inspección Educativa no se organiza por las especialidades escolares que aparecen en la convocatoria de Maestros, sino como un cuerpo específico. Por eso, comparar sus 31 plazas directamente con las de cada especialidad escolar no explica por sí mismo las necesidades de plantilla ni la escala de cada proceso.

La suma de las ofertas de 2024 y 2025 deja, en todo caso, una referencia clara para este cuerpo: 31 plazas acumuladas. Los requisitos concretos, el calendario y el sistema de selección dependen de la convocatoria oficial correspondiente. La OEP fija la disponibilidad de plazas, pero no detalla por sí sola todos los pasos que deberá seguir cada aspirante.

Qué significa la tasa de reposición del 120%

La Administración situó la oferta dentro de una tasa de reposición del 120%, el máximo señalado para este ejercicio en sectores prioritarios como Educación. En términos generales, esta tasa relaciona las plazas autorizadas para cubrir empleo público con las bajas producidas en la plantilla, como las jubilaciones. No mide directamente el número de docentes que faltan en las aulas ni la cantidad de interinos que trabajan en el sistema.

Según el cálculo incluido en la información original, la reposición estricta habría permitido cubrir 759 puestos. Aplicar el 120% añadió 151 plazas adicionales y llevó la oferta hasta las 910. La diferencia entre ambas cifras ayuda a entender el argumento de quienes defendieron la propuesta: aprovechar el margen legal disponible para ampliar el número de puestos estables respecto de una reposición limitada al 100%.

Ese mecanismo tiene límites. La tasa de reposición no es una medición completa de las necesidades de cada centro, porque se calcula con relación a las bajas y al marco normativo aplicable. Alcanzar el máximo permitido no resuelve automáticamente la temporalidad ni garantiza que las plazas se distribuyan donde cada organización sindical considera prioritario. La cifra funciona como un techo para la oferta en ese marco, no como una fotografía exhaustiva de todas las vacantes del sistema.

La diferencia entre el cálculo legal y la realidad de las plantillas explica parte del desacuerdo sindical. ANPE defendió que llegar al 120% permitía aprovechar el máximo autorizado y reclamó que las futuras ofertas docentes pudieran desligarse de la tasa de reposición. CSIF, que se abstuvo en la votación, calificó la propuesta de insuficiente y desigual y situó la temporalidad regional en el 30,5%, según sus datos. Son valoraciones sindicales distintas sobre el alcance de la misma oferta, no cifras que alteren el reparto aprobado.

Un acuerdo con respaldo y críticas

La Mesa Sectorial aprobó la OEP de 2025 con el respaldo de ANPE y la abstención crítica de CSIF, según la información publicada sobre la negociación. ANPE valoró que se alcanzara el máximo de reposición y defendió la necesidad de sostener convocatorias periódicas. También pidió que la distribución de las plazas respondiera a las necesidades de los centros y mantuviera un equilibrio entre especialidades.

CSIF cuestionó tanto el volumen como la distribución y argumentó que la oferta no respondía suficientemente a las carencias del sistema educativo. La referencia a una temporalidad del 30,5% fue parte de esa crítica. El desacuerdo no se limita a si 910 es una cifra alta o baja: enfrenta dos maneras de medir la suficiencia, una ligada al margen permitido por la tasa de reposición y otra a la estabilidad y las necesidades que los sindicatos atribuyen a las plantillas.

También hay una diferencia entre valorar la oferta total y analizar cada convocatoria. El paquete de 910 puede parecer amplio en conjunto, pero se distribuye entre cuerpos con calendarios distintos y entre plazas que pueden proceder de varios ejercicios. En una especialidad concreta, la cifra relevante no es el total regional, sino el número de puestos que finalmente aparezca en las bases y cómo se articule el turno libre y la reserva para discapacidad.

La controversia, por tanto, no se resuelve con una sola cifra. El 120% indica el máximo utilizado para calcular la oferta; el reparto por cuerpos muestra dónde se asignaron las plazas; y las convocatorias permiten comprobar cómo se trasladan esas decisiones a cada proceso. Son tres niveles distintos de información, que conviene mantener separados para evitar presentar una previsión sindical como un dato cerrado o confundir una OEP con un examen ya convocado.

La diferencia entre una OEP y una convocatoria

Una oferta de empleo público autoriza y ordena plazas para su futura cobertura, pero no es en sí misma la inscripción a una oposición. La convocatoria establece las reglas concretas: determina qué plazas salen, a qué especialidades corresponden, cuáles son los plazos de solicitud y qué requisitos y pruebas se aplican. Entre ambos anuncios puede transcurrir tiempo y, si se acumulan ofertas de varios años, el total de una convocatoria puede ser distinto al de una única OEP.

Ese matiz se aprecia con claridad en Castilla-La Mancha. Las 321 plazas de Maestros de 2025 no formaron por sí solas las 543 de 2026: se agregaron a 222 plazas de 2024. Las 14 de Inspección tampoco representan todo el proceso acumulado, porque se sumaron a 17 anteriores. En Secundaria, las 575 de 2025 servían de base para 2027, con la incorporación prevista de las plazas de 2026.

La fecha anunciada para un proceso tampoco sustituye a la publicación de sus bases. Antes de que exista una convocatoria oficial pueden conocerse previsiones de calendario, acuerdos de mesa o estimaciones sobre el número de plazas. Esos datos sirven para seguir la planificación, pero solo el texto definitivo fija las condiciones jurídicas y administrativas de cada oposición. La OEP marca el marco; las bases concretan el procedimiento.

Esta distinción explica por qué los aspirantes deben leer las cifras con cuidado incluso cuando el reparto parece detallado. Una estimación de unas 800 plazas para Secundaria en 2027, por ejemplo, se construye a partir de la posible suma de ofertas, pero no reemplaza el total oficial de la convocatoria. Del mismo modo, un desglose por especialidades asociado a la OEP 2025 no incorpora automáticamente las plazas que aún debían aprobarse en 2026.

La oferta como hoja de ruta para los próximos procesos

La decisión de 2025 dibujó un calendario en dos tiempos: la oposición de Maestros, con 543 plazas acumuladas, en 2026, y el proceso de Secundaria en 2027, inicialmente respaldado por 575 plazas de la OEP 2025. Inspección completó el reparto con 31 plazas al sumar los ejercicios de 2024 y 2025. Así, las 910 plazas no forman un bloque uniforme, sino una planificación que distribuye el empleo docente entre cuerpos y años.

Para Maestros, la celebración de las pruebas en 2026 ya convirtió en proceso efectivo el volumen que hasta entonces era una previsión. La participación de 7.171 aspirantes en el primer examen muestra la dimensión de la convocatoria, mientras que el nuevo criterio para las bolsas ordinarias modificó las condiciones de permanencia de interinos. Ambos elementos acompañaron a la cifra de plazas, aunque responden a cuestiones diferentes: una al acceso a puestos de carrera y otra a la continuidad en las listas de empleo temporal.

En Secundaria, el dato sólido de partida sigue siendo el de las 575 plazas asignadas en 2025, con un posible incremento por la OEP de 2026. La estimación de alrededor de 800 puestos atribuida a ANPE anticipa el efecto potencial de esa acumulación, pero el volumen final depende de la decisión oficial y del reparto que se publique. La diferencia entre lo aprobado y lo previsto es el matiz que permite leer el calendario sin dar por cerrada una convocatoria antes de tiempo.

La negociación sobre la tasa de reposición y la temporalidad continuará condicionando las ofertas futuras. Mientras una parte del debate se centra en aprovechar el máximo legal disponible, otra pone el foco en si ese límite alcanza para responder a las necesidades de los centros. Las cifras aprobadas ordenan el siguiente tramo de oposiciones, pero también dejan abierta una discusión de fondo sobre cómo medir las vacantes y cuánto empleo estable necesita el sistema educativo regional.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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