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¿Cómo ocultaron en Mallorca 19 motos robadas para enviarlas a Senegal?

La Guardia Civil recupera en Mallorca 19 motos robadas, desmontadas en la fábrica de Selva y preparadas para ser enviadas a Senegal africano.

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19 motos robadas

La Guardia Civil ha recuperado 19 motocicletas robadas en Palma que habían acabado ocultas en una fábrica abandonada de Selva, en Mallorca. La mayoría estaban desmontadas total o parcialmente, sin matrícula y preparadas para salir de España. El destino que manejan los investigadores es Senegal, donde presuntamente iban a ser ensambladas de nuevo y puestas otra vez en circulación.

El hallazgo forma parte de la operación BlackMotor, una investigación abierta después de que los agentes detectaran un aumento de los robos de vehículos en Palma, especialmente motocicletas de pequeña cilindrada y modelos tipo scooter. Hay por el momento un hombre de 50 años detenido, residente en Selva, por su presunta participación en la custodia y manipulación de las motos. La investigación continúa y no se descartan nuevas detenciones.

Una fábrica abandonada de Selva escondía las motos robadas

La historia empezó bastante antes de que los agentes entraran en aquella fábrica. Entre abril y junio se había producido en Palma una sucesión de robos de motocicletas que llamó la atención de los investigadores del Área de Investigación de la Guardia Civil de Inca.

No parecía tratarse simplemente de vehículos sustraídos para utilizarlos durante unos días o venderlos rápidamente dentro de la isla. Parte de las pesquisas apuntaban hacia un taller clandestino situado en la Part Forana, la zona de Mallorca situada fuera de Palma, al que podían estar trasladándose algunas de las motos.

Las gestiones policiales terminaron estrechando el círculo alrededor del municipio de Selva. Allí fue localizada una fábrica abandonada y, dentro, aparecieron las 19 motocicletas. Muchas ya no parecían motos completas sino una especie de puzle mecánico: piezas separadas, componentes embalados y vehículos parcial o totalmente desmontados.

No era precisamente el aspecto de un aparcamiento olvidado. Según la información conocida de la investigación, los vehículos estaban preparados para ser transportados fuera de España.

Sin matrículas, pero con un número que seguía contando su historia

A la mayoría de las motocicletas les habían retirado las placas de matrícula. El detalle complica una identificación visual inmediata, pero no hace desaparecer la identidad administrativa del vehículo.

Los agentes comprobaron los números de bastidor, que permitieron determinar la procedencia de las motos encontradas en la nave. Las verificaciones confirmaron que las 19 habían sido robadas en Palma entre abril y junio.

El bastidor resultó aquí mucho más elocuente que las matrículas ausentes. El análisis posterior del estado de las motocicletas, del modo en que algunas piezas habían sido empaquetadas y del rotulado localizado permitió a los investigadores avanzar un paso más: establecer hacia dónde se dirigía presuntamente el material.

Senegal era el supuesto destino final de las motocicletas

La hipótesis policial apunta a Senegal. Las motocicletas desmontadas iban supuestamente a ser enviadas hasta ese país para ser montadas de nuevo y posteriormente volver a circular.

Ese dato permite entender por qué el despiece tenía sentido dentro del presunto sistema descubierto. Una motocicleta completa es un vehículo perfectamente reconocible y ocupa un espacio determinado; cuando sus componentes están separados y embalados, su apariencia durante el transporte cambia por completo.

Eso no significa que la Guardia Civil haya detallado públicamente toda la ruta logística, los medios concretos de transporte o quién esperaba las motos en Senegal. Son aspectos que, al menos con la información divulgada hasta el momento, no están acreditados públicamente. Conviene separar ahí los hechos de las conjeturas: se conoce el supuesto destino por las evidencias analizadas en Mallorca, pero la investigación sigue abierta.

La finalidad que manejan los investigadores sí está definida: después de su salida de España, las motos serían reensambladas y devueltas a la circulación.

La operación BlackMotor nació tras aumentar los robos en Palma

Uno de los elementos relevantes del caso es que la investigación no partió de la localización casual de la fábrica.

La Guardia Civil había advertido un incremento de las sustracciones de vehículos, con especial incidencia entre las motos de pequeña cilindrada tipo scooter. A partir de ahí surgieron informaciones que relacionaban algunos de esos robos en Palma con un emplazamiento clandestino de la Part Forana.

Los investigadores fueron cruzando datos y recopilando información hasta situar algunos movimientos de los vehículos en Selva. La fábrica apareció después.

La secuencia dibuja un mecanismo bastante sencillo en apariencia: robo en Palma, traslado fuera de la capital, ocultación, desmontaje y preparación para abandonar España. Precisamente porque el procedimiento no necesita grandes artificios resulta relevante reconstruir cada pieza. Una nave abandonada puede ser anodina vista desde la carretera; con 19 motos robadas dentro, deja de serlo bastante rápido.

Un detenido y una investigación que todavía no ha terminado

Los agentes identificaron a un hombre de 50 años que, según la investigación, presuntamente se ocupaba de custodiar y manipular las motocicletas almacenadas en Selva. Fue detenido por su supuesta implicación en los hechos.

Eso no equivale a atribuirle todos los robos ni a considerar esclarecida toda la estructura. La Guardia Civil mantiene abiertas las pesquisas precisamente para determinar la participación de otras personas y localizar a los posibles autores materiales de las sustracciones.

La distinción importa. Hay un detenido vinculado presuntamente al almacenamiento y manipulación de los vehículos, mientras que no se descartan más implicados ni nuevas detenciones relacionadas con quienes ejecutaron los robos.

Rige, naturalmente, la presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial firme.

Las 19 motos recuperadas han vuelto a sus propietarios

Para quienes habían perdido sus vehículos durante aquellos meses, la parte más concreta de la operación está lejos de las rutas internacionales y de los embalajes: las motocicletas recuperadas pudieron ser identificadas y entregadas a sus legítimos propietarios.

La actuación ha permitido así relacionar una serie de robos cometidos en Palma entre abril y junio con el punto donde estaban siendo almacenadas y desmontadas las motos antes de su supuesto traslado fuera del país.

Queda por determinar hasta dónde llegaba la organización detrás de esas sustracciones, quién realizaba cada robo y qué infraestructura esperaba las motocicletas después de Mallorca. BlackMotor no está cerrada.

Por ahora, la imagen que deja la investigación es mucho más tangible: una fábrica abandonada de Selva, matrículas retiradas, piezas empaquetadas y 19 motocicletas que no llegaron a salir hacia Senegal. Lo que debía acabar a miles de kilómetros terminó regresando, bastidor mediante, a manos de sus propietarios.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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