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¿Qué toro indultó David Galán en Tarifa y por qué fue excepcional?

David Galán firmó otra tarde histórica en Tarifa al indultar a ‘Triunfador’, de Lagunajanda, tras una faena premiada con trofeos simbólicos.

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toro corriendo corrida

El toro indultado en Tarifa este domingo 30 de agosto de 2026 fue ‘Triunfador’, número 26 de la ganadería gaditana de Lagunajanda. David Galán lo lidió como quinto bis, después de que el ejemplar previsto inicialmente para ese turno tuviera que ser sustituido. Su comportamiento, especialmente por la bravura, la fijeza y la continuidad de sus embestidas, levantó una petición de indulto que terminó aceptando la presidencia. El animal salvó la vida y el torero recibió dos orejas y rabo simbólicos.

Y hay una circunstancia que convierte la tarde en algo bastante menos corriente: Galán ya había conseguido otro indulto en esta misma plaza y con la misma ganadería en 2025. Entonces fue ‘Tramposo’. Un año después apareció ‘Triunfador’. Dos veranos, dos toros de Lagunajanda y el mismo matador frente a ellos. Las casualidades existen; cuando se repiten así empiezan a parecer una costumbre.

‘Triunfador’, el sobrero que terminó dominando la tarde

El protagonista ni siquiera figuraba como toro titular de aquel momento de la corrida. ‘Triunfador’ salió como sobrero, el quinto bis, después de quedar fuera de combate el ejemplar inicialmente destinado a David Galán. Era un cinqueño de Lagunajanda que había estado como reserva el 15 de agosto en Málaga. Del banquillo taurino al indulto, por decirlo en términos futbolísticos.

Desde su salida mostró condiciones que rápidamente hicieron cambiar el pulso de la plaza. Hubo fijeza, transmisión y casta, esa combinación que en una corrida consigue que el público deje de mirar de reojo el teléfono y vuelva a ocurrir algo tan antiguo como elemental: que todo el mundo mire al ruedo.

Galán entendió pronto al animal. La faena se construyó por ambos pitones y fue creciendo a medida que ‘Triunfador’ mantenía su recorrido. El matador, nacido en Fuengirola y perteneciente a una conocida familia taurina, encontró temple y continuidad ante un toro que seguía respondiendo cuando el trasteo entraba ya en su tramo avanzado. La plaza terminó volcándose con la posibilidad del indulto.

No bastaba, claro, con que el público quisiera salvarlo. La presidencia tenía que considerar que las condiciones del toro justificaban una medida excepcional. Así ocurrió. Pañuelo naranja, indulto y vida para ‘Triunfador’.

Casi una hora para conseguir que volviera a los corrales

Entonces llegó la escena más insólita de la corrida. Una vez concedido el indulto había que devolver al toro vivo a los corrales, operación que, sobre el papel, parece bastante sencilla. Sobre la arena resultó otra cosa.

‘Triunfador’ no quería abandonar el ruedo y la plaza de Tarifa no disponía de bueyes para facilitar la retirada. El festejo quedó prácticamente detenido mientras se intentaba conducir al animal hacia los corrales. La espera se prolongó cerca de una hora y parte del público comenzó a marcharse. Finalmente fue posible retirarlo mediante soga y mucha paciencia.

La anécdota dejó una imagen paradójica: el toro había ganado el derecho a vivir, pero llevarlo hasta el lugar donde debía ser atendido se convirtió en el momento más complicado de toda la tarde. También abrió un debate muy concreto sobre la logística necesaria tras un indulto en plazas pequeñas. Porque el pañuelo naranja queda estupendo; después hay un toro de cientos de kilos que debe regresar vivo y con seguridad a los corrales. Y ese detalle, pequeño hasta que deja de serlo, también forma parte del espectáculo.

David Galán repite un indulto en Tarifa un año después

El episodio adquiere otra dimensión al mirar apenas doce meses atrás. El 24 de agosto de 2025, David Galán lidió en Tarifa a ‘Tramposo’, también de Lagunajanda. Aquel toro, número 27, terminó igualmente indultado después de una faena que marcó el regreso del matador malagueño al coso tarifeño.

La corrida de 2026 tenía, por eso, un pequeño argumento previo. Lagunajanda volvía a Tarifa y Galán regresaba al lugar donde había protagonizado uno de sus triunfos más destacados de la temporada anterior. Lo extraordinario es que el guion volvió a escribirse casi con las mismas piezas.

Esta vez el nombre fue ‘Triunfador’. Y repetir un indulto en años consecutivos, en la misma plaza y frente a toros de la misma divisa, coloca la relación entre David Galán, Tarifa y Lagunajanda en un terreno poco habitual. No hace falta adornarlo demasiado: el dato por sí solo tiene suficiente peso.

Qué significa realmente que un toro sea indultado

El indulto no consiste simplemente en que el público pida que el toro no muera. El Reglamento Taurino de Andalucía establece unas condiciones concretas y lo define como una decisión excepcional destinada a preservar reses por su interés para la reproducción.

La presidencia debe apreciar un comportamiento excepcional durante la lidia. A ello se suman la petición de prácticamente todo el público, la solicitud del matador y la conformidad del ganadero o del mayoral. Cuando se concede, aparece el pañuelo naranja y el animal debe regresar a los corrales para recibir atención y posteriormente volver a la explotación ganadera.

Las orejas y el rabo que pueda recibir el torero son entonces trofeos simbólicos: obviamente no se cortan al animal. Su significado es otro. El toro conserva la vida y, una vez recuperado de las heridas sufridas durante la lidia, puede ser destinado como semental si la ganadería así lo decide.

Ese es precisamente el fundamento histórico del indulto: conservar la genética de un ejemplar considerado especialmente valioso por sus cualidades. No es, al menos reglamentariamente, un premio a una faena bonita ni una votación de popularidad improvisada desde los tendidos.

Escribano y Crespo también salieron a hombros en Tarifa

El indulto terminó eclipsándolo casi todo, pero la corrida dejó mucho más movimiento. El festejo enfrentó a Manuel Escribano, David Galán y Daniel Crespo con reses de Lagunajanda en una plaza que había comenzado la tarde a las 19:00 horas y cuya corrida fue retransmitida por Canal Sur.

Escribano cortó dos orejas a su primero y una al cuarto. Su presencia tenía un ingrediente añadido: reaparecía después de la cornada sufrida en La Malagueta el 21 de agosto. Apenas nueve días después volvía a colocarse delante de un toro y lo hizo sin demasiadas concesiones al miedo, ese viejo acompañante de todos los que pisan un ruedo aunque luego las crónicas prefieran llamarlo de otras maneras.

Galán ya había firmado una actuación importante antes de encontrarse con ‘Triunfador’. Frente a ‘Gaditano’, el segundo de la corrida, obtuvo dos orejas y rabo después de una faena de gran conexión con los tendidos. El toro recibió como premio la vuelta al ruedo, otro reconocimiento relevante para Lagunajanda. Después llegó el quinto bis y el indulto convirtió su tarde en excepcional.

Daniel Crespo tampoco quedó de figurante en la fotografía. Cortó dos orejas a cada uno de sus toros, aprovechando especialmente la nobleza y el fondo del tercero y resolviendo después el sexto tras la larguísima interrupción provocada por la retirada de ‘Triunfador’. Los tres matadores acabaron saliendo a hombros.

Lagunajanda vuelve a dejar su nombre marcado en Tarifa

La ganadería fue, en realidad, el hilo que cosió toda la corrida. Lagunajanda presentó un encierro desigual en potencia pero con varios ejemplares de notable nobleza y calidad. ‘Gaditano’ recibió la vuelta al ruedo y ‘Triunfador’ alcanzó el indulto, el reconocimiento máximo reservado a una res durante la lidia.

La divisa, fundada en 1997 por María Domecq Sainz de Rozas, tiene sus reses en la finca Jandilla, en Vejer de la Frontera, también en la provincia de Cádiz. Un año después del indulto de ‘Tramposo’, regresar a Tarifa y conseguir que otro toro vuelva vivo al campo refuerza inevitablemente el vínculo de la ganadería con esta plaza.

De sobrero a protagonista de una tarde histórica

Y deja una de esas historias que el toreo produce de vez en cuando sin necesidad de buscar demasiado la metáfora. ‘Triunfador’ llegó como sobrero, no estaba llamado a ocupar el centro de la tarde y terminó convertido en el animal del que todo el mundo hablaba. Se ganó el indulto, se resistió durante casi una hora a abandonar la plaza y acabó regresando vivo a los corrales.

En Tarifa, David Galán volvió a repetir la historia que había escrito doce meses antes. Solo cambió el nombre del toro. Esta vez era ‘Triunfador’. Y, por una vez, el nombre parecía puesto después de conocer el desenlace.

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Fundador de DonPorqué y curioso empedernido. Escribe sobre tecnología, viajes, gastronomía, cultura y todo lo que le genera una pregunta con un buen «¿por qué?» detrás. En su tiempo libre es aficionado a los casinos online y aprovecha esa experiencia para compartir análisis y recomendaciones sobre el sector del iGaming.