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¿Quién es Miguel Maldonado, el cómico murciano del Grand Prix 2026?
Miguel Maldonado, padrino de Quintanar del Rey en el Grand Prix, suma una larga carrera en televisión, radio, pódcast, humor y escenarios españoles.

Por infoLibre, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons.
Resumen
- Miguel Maldonado es humorista, presentador y realizador nacido en Murcia
- Fue padrino de Quintanar del Rey en la final del Grand Prix 2026
- Su carrera pasa por La Tuerka, Late Motiv, la SER, pódcast y teatros
Miguel Maldonado es humorista, presentador y realizador de televisión, nació en Murcia en 1986 y lleva más de una década moviéndose entre la comedia, la radio, los pódcast, los teatros y la televisión. Su presencia en la final de El Grand Prix del Verano 2026, como padrino de Quintanar del Rey, lo ha colocado ante uno de esos públicos masivos que quizá no estaba tan familiarizado con su trayectoria.
Y no, Maldonado no apareció de repente entre vaquillas, piscinas y pueblos en competición. Mucho antes de llegar al programa presentado por Ramón García había pasado por La Tuerka, No te metas en política, Late Motiv y distintos proyectos de la Cadena SER. Su recorrido tiene algo poco convencional: estudió Historia del Arte, se formó después en dirección cinematográfica y acabó convirtiendo su facilidad para divagar, improvisar y retorcer la actualidad en una profesión.
Miguel Maldonado, el padrino de Quintanar del Rey en el Grand Prix
El gran escaparate televisivo de Maldonado en este final de verano ha sido el Grand Prix 2026. RTVE lo escogió para acompañar a Quintanar del Rey, en Cuenca, en la gran final disputada contra Polinyà, Barcelona, cuyo equipo contó con Victoria Martín como madrina. Los dos humoristas entraron así en un territorio bastante distinto al habitual: competición familiar, pruebas físicas y un plató donde una respuesta de El Diccionario puede ser bastante más peligrosa que una tertulia política.
Quintanar del Rey había llegado a esa cita después de completar una de las participaciones más sólidas de la temporada. El municipio conquense fue líder de la fase clasificatoria con 42 puntos y posteriormente superó a Altura en la segunda semifinal. Polinyà, por su parte, había eliminado a Pradejón. La final quedó planteada entre dos de los pueblos más fuertes de la edición.
Para Maldonado suponía una exposición peculiarmente amplia. Su humor se ha desarrollado durante años en formatos con bastante más espacio para la ironía política, la conversación larga y el disparate deliberado. El Grand Prix funciona de otra manera: colores chillones, pueblos enteros animando, pruebas imposibles, Ramón García intentando conservar cierto orden y una vaquilla que, como suele ocurrir, no ha leído el guion.
De estudiar Historia del Arte a trabajar detrás de las cámaras
La trayectoria de Miguel Maldonado comenzó lejos de los focos. Se licenció en Historia del Arte por la Universidad de Murcia y posteriormente se trasladó a Madrid, donde estudió Dirección de Cine en la escuela Séptima Ars. Antes de hacerse reconocible como humorista estuvo precisamente donde pocas veces mira el espectador: detrás de las cámaras.
Uno de sus primeros trabajos fue como realizador de La Tuerka. Poco después pasó delante de la cámara para participar junto a Facu Díaz en La Tuerka News. Aquel cambio terminó siendo decisivo. Maldonado había llegado al audiovisual pensando también como realizador, pero encontró en la conversación, la sátira y la improvisación una voz propia.
Ese pasado académico tampoco desapareció del todo. La Historia, el arte, la política o las referencias culturales reaparecen con frecuencia en sus intervenciones, aunque normalmente después de atravesar un filtro peculiar. Una explicación puede comenzar con Juana de Castilla y acabar, varios minutos más tarde, en un asunto que aparentemente no guardaba relación alguna. Ahí está parte de su estilo como cómico.
La larga sociedad humorística con Facu Díaz
El nombre de Maldonado quedó especialmente unido al de Facu Díaz con No te metas en política, proyecto que mezclaba actualidad, humor político y formato de late night. La pareja llevó después esa fórmula a escenarios y nuevas producciones, construyendo durante años una audiencia que creció primero en internet y más tarde fuera de ella.
La colaboración sobrevivió a cambios de nombre y de formato. En los últimos años ambos han continuado trabajando juntos en Quieto todo el mundo, un proyecto basado de nuevo en destripar la actualidad con improvisación, comentarios políticos y desvíos aparentemente absurdos que, curiosamente, suelen acabar siendo el corazón del programa. En 2026 el espectáculo también salió de gira por teatros españoles.
Un humor construido sobre la digresión
Maldonado no responde exactamente al molde clásico del monologuista que encadena chistes perfectamente rematados. Su mecanismo suele ser otro. Toma una idea pequeña, la estira, se contradice, añade una referencia inesperada y permite que la conversación se descarrile un poco. O bastante.
Esa digresión controlada se ha convertido en una de sus señas de identidad. Funciona especialmente bien cuando tiene enfrente a alguien con un registro diferente, porque el contraste crea el ritmo. Más que contar chistes uno detrás de otro, Maldonado suele construir situaciones cómicas alrededor de la propia conversación.
Late Motiv y el salto a una televisión más convencional
Otra etapa importante llegó con Late Motiv, el programa de Andreu Buenafuente en Movistar+. Maldonado se incorporó como colaborador y llegó incluso a ponerse al frente del espacio durante ausencias de su presentador habitual. El paso por aquel plató amplió considerablemente su notoriedad y lo acercó a una televisión de mayor alcance sin obligarle a abandonar el tono irreverente que había desarrollado en proyectos más pequeños.
La combinación no era tan extraña como podía parecer. Late Motiv reunió durante sus distintas temporadas a humoristas y colaboradores procedentes de escenas muy diferentes, y Maldonado encajaba precisamente por su capacidad para mezclar actualidad y absurdo. Un comentario político podía convertirse en un relato personal; una anécdota menor, en cinco minutos de televisión. Esa elasticidad explica parte de su recorrido posterior.
Sastre y Maldonado, el pódcast que terminó ganando un Ondas
En radio y pódcast encontró otro espacio especialmente cómodo. Junto al periodista José Luis Sastre creó Sastre y Maldonado, un formato de conversación donde la diferencia entre ambos forma parte del propio mecanismo cómico: Sastre suele conservar el hilo mientras Maldonado comprueba hasta dónde puede estirarlo antes de que se rompa.
El programa acabó obteniendo el Premio Ondas Global del Podcast al mejor videopódcast en 2025. No fue un reconocimiento menor: consolidó un proyecto que había nacido de la conversación y convirtió a la pareja en una de las más reconocibles del formato. Durante 2026 la Cadena SER ha seguido publicando nuevas entregas y especiales del programa.
Maldonado también ha participado en otros espacios radiofónicos y mantiene esa peculiar posición entre mundos: demasiado televisivo para ser únicamente un humorista de internet, demasiado imprevisible para convertirse en un presentador convencional y con suficiente recorrido en radio, teatro y pódcast como para no depender de una sola pantalla.
Un cómico que llegó al gran público por un camino poco habitual
La aparición de Miguel Maldonado en El Grand Prix resume bastante bien su evolución. El hombre que empezó realizando un programa político minoritario terminó siendo padrino de uno de los pueblos finalistas del concurso familiar más reconocible del verano español. Por el camino hubo teatros, televisión de pago, radio, videopódcast y un Ondas.
Su llegada al programa de RTVE no supone, por tanto, el descubrimiento de un humorista nuevo, sino la entrada de un cómico con una carrera ya larga en un escaparate mucho más transversal. Para parte de los espectadores del Grand Prix, Maldonado habrá sido simplemente el murciano que apareció apoyando a Quintanar del Rey. Para quienes llevan años siguiéndolo, verlo allí tenía otra gracia: después de tanto hablar de política, historia y actualidad, acabó jugando en la liga de los pingüinos, los bolos y la vaquilla. Y tampoco parece un destino tan extraño.












