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¿Quién es el joven al que Lola Lolita acusa de acoso en el aeropuerto?

Lola Lolita relata que un creador la grabó sin permiso y le hizo una broma sexual en Gran Canaria. El joven niega que lo ocurrido fuera acoso.

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Quién acosó a Lola Lolita en el aeropuerto

Resumen

  • Lola Lolita acusa de acoso a un creador canario tras una broma sexual
  • El usuario @lolito_rdz respondió y negó que su conducta fuera acoso
  • La influencer anunció acciones legales después de difundirse los vídeos

El joven que ha respondido públicamente a la denuncia de Lola Lolita es un creador de contenido canario conocido en TikTok como @lolito_rdz. La influencer sostiene que fue grabada sin saberlo durante un viaje a Gran Canaria y denuncia que una de las interacciones terminó con una broma de contenido sexual que después fue difundida en redes sociales.

El propio creador ha reconocido la interacción y ha publicado su versión, pero rechaza que lo ocurrido pueda calificarse como acoso. También niega uno de los detalles relatados por Lola: asegura que no la despertó en el avión para pedirle una fotografía. A 3 de diciembre de 2025 hay, por tanto, dos versiones enfrentadas y ninguna resolución judicial que permita presentar una de ellas como una conclusión legal.

Lola Moreno, nombre real de la creadora alicantina, ha ido bastante más allá de mostrar su enfado. Considera que lo sucedido fue humillante y machista, sostiene que la grabaron sin su conocimiento y ha anunciado su intención de emprender acciones legales. El episodio, nacido en un avión y continuado tras el aterrizaje, ha acabado convertido en una de esas tormentas de TikTok que saltan de una pantalla a otra en cuestión de horas.

Quién es el creador señalado por Lola Lolita

El usuario que ha aparecido públicamente respondiendo a Lola es @lolito_rdz, un creador residente en Canarias que en esos días superaba los 46.000 seguidores en TikTok. Su perfil empezó a recibir mucha más atención después de que Lola difundiera su relato y los vídeos comenzaran a circular fuera de la plataforma.

No se trata, por tanto, de una persona completamente ajena al mundo de las redes. El joven crea contenido para TikTok y ha defendido públicamente que aquello era una broma, una explicación que Lola rechaza de plano por la forma en que fue grabada y por el contenido sexual de uno de los comentarios.

Hay un matiz importante. El relato de Lola menciona varias interacciones y a más de un joven después del vuelo, de manera que no conviene colocar automáticamente bajo un único nombre cada gesto o comentario descrito durante toda la secuencia. Sí está claro que @lolito_rdz respondió personalmente a la denuncia y defendió su actuación.

Qué ocurrió durante el viaje a Gran Canaria

El episodio comenzó durante un vuelo de Madrid a Gran Canaria que Lola Lolita realizó junto a su pareja, Alonso López. Según la versión de la influencer, uno de los jóvenes se acercó durante el trayecto para pedirle una fotografía mientras la estaba grabando sin que ella fuera consciente.

Lola explica que aceptó hacerse la foto con normalidad. Lo que le molestó después fue descubrir que aquella interacción había sido grabada con unas gafas equipadas con cámara. Ella sostiene también que fue despertada para ese momento, algo que el creador niega: su versión es que Lola ya estaba despierta cuando se acercó.

Puede parecer un detalle pequeño, casi microscópico frente al resto de la historia, pero sirve para entender algo esencial: desde el comienzo existen discrepancias concretas entre el relato de la influencer y el del joven.

La frase sexual que convirtió la broma en polémica

La situación que desencadenó la mayor reacción ocurrió después. En las imágenes difundidas se ve una interacción en la que el creador estrecha la mano de Lola y utiliza una frase de contenido sexual: “con esta mano me masturbo”. La grabación acabó publicada en redes.

Para Lola Lolita, ahí se cruzó claramente una línea. La creadora sostiene que no conocía al joven, que no había dado permiso para ser grabada de ese modo y que su reacción de desconcierto no puede interpretarse como aceptación. Ha insistido especialmente en este punto: quedarse quieta, sonreír por nervios o tardar unos segundos en responder no significa consentir la situación.

La escena encaja en un formato bastante reconocible de las redes sociales: provocar a otra persona, capturar su reacción y convertir esos segundos en contenido. Solo que esta vez la persona grabada no entendió aquello como una travesura. Para Lola fue una humillación pública.

Qué responde @lolito_rdz a la acusación

El creador canario ha contestado mediante otro vídeo y sostiene que no hubo acoso. Su argumento principal es que una broma pueda resultar desagradable o sentar mal no implica, según él, que deba recibir automáticamente esa calificación.

También afirma que Lola podría haberle escrito de forma privada antes de publicar su denuncia y asegura que la situación se habría podido resolver entre ambos. A la vez, niega haberla despertado durante el vuelo y mantiene que simplemente aprovechó que estaba despierta para pedirle una fotografía.

El joven ha criticado además que la influencer haya relacionado lo sucedido con el feminismo y el machismo. Esa es otra de las grandes diferencias entre ambos relatos: Lola interpreta el comportamiento como parte de una forma de humillación dirigida especialmente contra mujeres; él considera que se está dando a la broma una dimensión que no tuvo.

La distinción no es menor. Lola utiliza públicamente la palabra acoso; @lolito_rdz la rechaza expresamente. Presentar al creador simplemente como “el acosador” borraría esa diferencia y convertiría una acusación pública en un hecho jurídicamente establecido, algo que a esta fecha no ha ocurrido.

Por qué Lola Lolita habla de machismo y anuncia acciones legales

Lola ha explicado que decidió contar lo sucedido porque está cansada de soportar situaciones en las que, según denuncia, algunos hombres aprovechan el desconcierto para ridiculizar a mujeres en público. Su crítica no se dirige únicamente al autor de la broma, sino también a quienes la celebran, la comparten o la convierten en contenido viral.

La influencer considera que determinadas bromas sexuales se realizan contando con una reacción muy concreta: que la otra persona se quede paralizada, no sepa qué responder o intente salir del momento con una sonrisa incómoda. Ese instante, apenas unos segundos, termina después reproducido ante miles o millones de personas.

En su publicación dejó también una advertencia inequívoca: pretende tomar acciones legales. A 3 de diciembre no se conocen públicamente los detalles de una eventual denuncia ni existe una resolución sobre los hechos. Lo confirmado es el anuncio de Lola de que quiere trasladar el asunto más allá de las redes.

La creadora ha utilizado además la repercusión del caso para pedir a otras mujeres que no normalicen conductas que les resulten humillantes. Ahí aparece una idea que atraviesa toda su reacción: tener millones de seguidores y vivir expuesta a las cámaras no supone, según defiende, aceptar cualquier grabación o cualquier trato.

Qué está confirmado y qué sigue siendo una acusación

Hay varios hechos que pueden reconstruirse con bastante claridad. Lola Lolita viajó a Gran Canaria, se produjeron varias interacciones con jóvenes durante el vuelo y después del aterrizaje, parte de ellas fueron grabadas y uno de los vídeos incluyó una frase sexual tras un apretón de manos. Esas imágenes terminaron circulando en redes.

También está acreditado que Lola hizo pública su denuncia, calificó lo ocurrido de acoso y anunció que valoraba acciones legales. @lolito_rdz respondió por su parte, admitió la broma y negó que su comportamiento pudiera recibir esa calificación.

Lo que no debe darse por probado es una conclusión jurídica sobre la conducta. Tampoco resulta prudente atribuir a una sola persona todas las interacciones mencionadas por Lola, ya que su propio relato alude a más de un joven dentro de la secuencia. En una polémica que se construye a golpe de vídeos cortos, ese tipo de precisión importa.

La otra incógnita es qué recorrido tendrán las acciones legales anunciadas. El aviso existe, pero este miércoles no hay una decisión judicial que haya valorado los hechos ni una resolución que establezca responsabilidades.

Dos versiones frente a un vídeo que ya circula por todas partes

La historia deja una fotografía bastante reconocible de la cultura digital actual. Un móvil —o unas gafas con cámara— convierte una interacción de segundos en contenido para miles de personas, y lo que quien graba interpreta como una gracia puede convertirse para quien aparece en pantalla en algo radicalmente distinto.

En este caso la posición de Lola Lolita es contundente: considera que fue grabada sin su consentimiento, que recibió una broma sexual humillante y que lo sucedido no debe normalizarse. El creador identificado como @lolito_rdz sostiene, en cambio, que no hubo acoso y que la polémica ha sobredimensionado una broma que sentó mal.

A 3 de diciembre de 2025, eso es lo que puede afirmarse con seguridad: Lola Lolita acusa y anuncia medidas legales; el joven señalado lo niega. El resto pertenece todavía a una disputa abierta, amplificada por TikTok y convertida, en apenas unas horas, en un debate mucho más grande que aquellos pocos segundos grabados en un aeropuerto.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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