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Naturaleza

¿Dónde está el huracán Polo y qué estados de México están en alerta?

El huracán Polo gana fuerza frente a México y mantiene bajo vigilancia a Guerrero, Michoacán y otros estados por lluvias, viento y oleaje elevado.

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Dónde está el huracán Polo

Resumen

  • Polo ya es huracán categoría 1 frente al Pacífico mexicano
  • Guerrero y Oaxaca afrontan lluvias intensas y oleaje peligroso
  • El ciclón puede intensificarse con rapidez durante las próximas horas

El huracán Polo se ha convertido este lunes 21 de septiembre en un ciclón de categoría 1 frente al Pacífico mexicano y está dejando un escenario de lluvias intensas, viento fuerte y oleaje peligroso en varios estados del sur y el oeste de México. A las 12:00, hora del centro del país, su núcleo se encontraba a unos 305 kilómetros al suroeste de Zihuatanejo, Guerrero, y aproximadamente 435 kilómetros al sur-sureste de Manzanillo, Colima.

Polo presenta vientos máximos sostenidos de 130 km/h, con rachas que alcanzan los 155 km/h, y se desplaza lentamente hacia el este, a unos 7 km/h. El problema no está únicamente en la categoría que figura junto a su nombre: la circulación del huracán ya favorece precipitaciones capaces de causar inundaciones y deslizamientos, mientras los modelos meteorológicos contemplan una intensificación mucho mayor durante las próximas horas. No está confirmado, por ahora, que el centro vaya a tocar tierra.

Dónde está el huracán Polo y hacia dónde se dirige

Polo ha ganado fuerza con bastante rapidez sobre aguas especialmente cálidas del Pacífico oriental. Durante la mañana mostraba una estructura cada vez más organizada, con un pequeño ojo formándose bajo una masa compacta de nubes y tormentas. Es el tipo de evolución que hace que un ciclón deje de parecer una mancha desordenada en el satélite y empiece a funcionar como una máquina atmosférica bastante más eficiente.

Su movimiento inmediato es lento y algo peculiar. El huracán avanzaba hacia el este, pero se espera que entre el martes y el miércoles empiece a girar hacia el oeste-noroeste o noroeste a medida que cambien las corrientes atmosféricas que lo conducen. Ese giro podría acercar su núcleo a la costa del suroeste mexicano antes de que continúe paralelo al litoral. Hay, sin embargo, bastante dispersión entre los modelos. Dicho sin jerga meteorológica: todavía hay margen para que Polo se mueva más al norte o más al sur de lo previsto.

Por esa incertidumbre se mantiene una zona de vigilancia por tormenta tropical desde Tecpan de Galeana, en Guerrero, hasta Punta San Telmo, en Michoacán. El escenario central sitúa el núcleo del huracán sobre el mar, pero una pequeña desviación de trayectoria puede cambiar mucho qué población recibe los vientos más intensos, la lluvia más persistente o el peor oleaje.

Guerrero y Oaxaca afrontan las lluvias más intensas

El impacto más inmediato de Polo se está midiendo en agua. Para las costas y el sur de Guerrero y Oaxaca se esperan lluvias intensas, con acumulaciones de entre 75 y 150 milímetros. Son cantidades importantes, sobre todo cuando caen en poco tiempo o encuentran terrenos ya saturados.

En la costa y el sur de Michoacán, las precipitaciones previstas se sitúan entre 50 y 75 milímetros, mientras que en Colima y zonas del este y sur de Jalisco pueden registrarse entre 25 y 50 milímetros. No hace falta que el ojo del huracán pase por encima de una ciudad para causar problemas: las bandas exteriores pueden descargar durante horas a decenas o incluso cientos de kilómetros del centro.

El riesgo aumenta en áreas montañosas, donde el agua corre ladera abajo, hincha barrancos y desestabiliza el terreno. Las autoridades meteorológicas han advertido de posibles deslizamientos, crecidas de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en zonas bajas. Esa es, en realidad, una de las trampas habituales de los ciclones tropicales: el número de la categoría habla del viento, pero no mide directamente cuánto va a llover.

Oleaje de hasta tres metros en parte del litoral

El mar también empieza a enseñar los dientes. En las costas de Guerrero y Michoacán se prevé oleaje de entre dos y tres metros, mientras que en Oaxaca puede alcanzar aproximadamente los 2,5 metros. Jalisco y Colima tendrán mar de fondo con olas de entre 1,5 y 2,5 metros.

Las rachas de viento asociadas a la circulación de Polo pueden alcanzar entre 40 y 60 km/h en las costas de Michoacán, Guerrero y Oaxaca. En Jalisco y Colima serán algo menores, aunque suficientes para complicar la navegación, las actividades en playas y la situación en zonas expuestas.

Polo podría intensificarse con mucha rapidez

Aquí está el elemento que convierte a Polo en un sistema especialmente vigilado. Las condiciones que rodean al ciclón son muy favorables: aguas superficiales por encima de los 30 grados, poca cizalladura del viento —es decir, pocos cambios bruscos de dirección y velocidad con la altura— y abundante humedad atmosférica. Es casi el combustible ideal para que un huracán se refuerce.

Las previsiones apuntan a que Polo atraviesa un episodio de intensificación rápida y contemplan que podría convertirse en un huracán mayor, categoría 3 o superior, durante el martes. Algunos escenarios de evolución llegan a situar sus vientos alrededor de 140 nudos, unos 259 km/h, hacia el miércoles por la tarde-noche en México, una intensidad correspondiente a la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson.

Ese pronóstico no significa que Polo vaya inevitablemente a alcanzar categoría 5 ni, menos aún, que vaya a golpear la costa mexicana con esa intensidad. La previsión mantiene una baja confianza en los detalles de la trayectoria, precisamente porque los modelos discrepan sobre el momento y la amplitud del giro que debería realizar el ciclón. En meteorología tropical, unos pocos centenares de kilómetros cambian el mapa por completo.

Qué significa realmente que Polo sea categoría 1

La categoría 1 corresponde a huracanes con vientos sostenidos de entre 119 y 153 km/h. Polo, con unos 130 km/h al mediodía del lunes, se encuentra por tanto dentro de ese primer escalón de la escala Saffir-Simpson. A partir de 178 km/h se considera huracán mayor; la categoría 5 comienza en los 252 km/h.

Pero conviene no enamorarse demasiado de los números. La escala clasifica exclusivamente la intensidad del viento máximo sostenido. No puntúa la lluvia, las inundaciones, el oleaje ni otros peligros asociados al ciclón. Un huracán de categoría 1 puede provocar inundaciones graves allí donde descarga cantidades enormes de agua, mientras otro más intenso puede pasar suficientemente lejos de tierra como para reducir sus efectos directos.

En Polo esa distinción importa bastante. Aunque el centro permanezca mar adentro, su amplia circulación está enviando humedad hacia el litoral mexicano y puede mantener precipitaciones fuertes durante varios días. La costa, mientras tanto, seguirá recibiendo oleaje y corrientes alteradas. El ojo cuenta, sí; lo que ocurre alrededor del ojo también.

El Pacífico mexicano entra en las horas más delicadas

Polo ha pasado en poco tiempo de tormenta tropical a huracán y todavía dispone de condiciones atmosféricas muy favorables para fortalecerse. Guerrero y Oaxaca aparecen como las áreas con mayor riesgo de lluvias intensas, mientras Michoacán, Colima y Jalisco también pueden sufrir precipitaciones, viento y un mar considerablemente agitado.

La incógnita principal está unos kilómetros mar adentro: cuánto se intensificará Polo antes de girar y hasta qué punto se acercará su núcleo a la costa mexicana. El pronóstico disponible este 21 de septiembre mantiene el centro sobre el océano, pero con una trayectoria todavía incierta y un huracán que está creciendo deprisa. Categoría 1 por ahora. El Pacífico, sin embargo, no parece dispuesto a quedarse quieto.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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