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¿Por què «Ena» llega a RTVE dos años después? Toda la verdad

En agosto de 2025, después de casi dos años de silencio, RTVE ha decidido anunciar que la serie Ena verá finalmente la luz en España.

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chica rubia tumbada con mando enciende la TV

El anuncio de Ena llega fuera de tiempo, pero despierta incredulidad y crítica: una serie ambiciosa que aguarda justicia televisiva.

En agosto de 2025, después de casi dos años de silencio, RTVE ha decidido anunciar que la serie Ena verá finalmente la luz en España. Una producción histórica de gran presupuesto que recrea la vida de Victoria Eugenia de Battenberg, esposa de Alfonso XIII, y que, paradójicamente, ya había sido emitida en otros países antes de pisar su propia casa.

El anuncio fue tan breve como frío: un avance en el Telediario diciendo “próximamente” y poco más. Ni fecha concreta, ni gran campaña, ni un lanzamiento acorde a la magnitud de un proyecto que, en su momento, se presentó como uno de los pilares de la ficción de la pública.

El camino desde el rodaje hasta la emisión ha sido un laberinto de retrasos, decisiones discutibles y una gestión que ha generado más enfado que expectación.

El rodaje y las primeras expectativas

La serie comenzó a grabarse en 2023, bajo la dirección de Javier Olivares, creador de El Ministerio del Tiempo. La historia, inspirada en el libro de Pilar Eyre, prometía un retrato profundo y visualmente impactante de una reina marcada por la tragedia y la política. Los primeros fotogramas, los decorados palaciegos y el vestuario anticipaban una de las producciones más ambiciosas de RTVE en la última década.

En octubre de 2024, Ena se presentó en el mercado televisivo MIPCOM de Cannes. Allí arrancó con buenas críticas y despertó interés internacional. Se habló de una “joya histórica” capaz de atraer tanto a los amantes de la ficción de época como a un público más joven que busca historias de gran factura visual.

Pero tras el festival, RTVE guardó silencio. Ninguna fecha, ninguna estrategia de lanzamiento.

El extraño limbo de Ena

Mientras en España la serie permanecía inédita, varios países europeos adquirieron los derechos y comenzaron a emitirla. Finlandia la estrenó en abril de 2025. Portugal, en mayo. Incluso se distribuyó en plataformas extranjeras sin que el público español pudiera acceder a ella legalmente.

Esta situación alimentó la sensación de abandono. El propio Olivares ironizó en entrevistas diciendo que “probablemente se estrenaría antes en Ganímedes que en España” y que RTVE parecía haberla condenado a dormir en un cajón.

Motivos del retraso: gestión y política interna

El retraso no tiene una única causa, pero fuentes del sector apuntan a varios factores. RTVE vive desde hace años una política errática en cuanto a ficción. Con recortes presupuestarios y cambios constantes en la dirección, las series históricas o de gran presupuesto han perdido prioridad frente a formatos más baratos y rápidos, como realities o magazines.

Hay quien interpreta que Ena quedó relegada por no considerarse un “éxito asegurado” en términos de audiencia. Otros señalan luchas internas, desacuerdos sobre la estrategia de emisión y hasta tensiones políticas, ya que una ficción histórica de este calibre siempre toca sensibilidades y puede despertar lecturas incómodas.

La polémica con el creador y el crédito

El enfado de Javier Olivares ha sido evidente. No solo por el retraso, sino por cómo se ha gestionado la comunicación. En el avance emitido en el Telediario, ni siquiera se mencionó el nombre de Pilar Eyre, autora del libro en el que se basa la serie, algo que Olivares calificó de “desprecio” al trabajo literario original.

El creador también insinuó que su nombre podría haber perdido relevancia en los créditos de apertura, lo que añadiría un componente personal a su malestar. Para alguien que ha luchado por colocar la ficción histórica en el prime time español, la forma en que RTVE ha tratado Ena se vive como una traición.

Impacto cultural y oportunidad perdida

Una serie como Ena no es solo entretenimiento. Es memoria histórica, recreación de un momento clave de la monarquía y de España en el siglo XX. Es también un producto que, bien promocionado, podría situar a RTVE de nuevo en la conversación internacional sobre series de calidad.

Al relegarla, la cadena ha perdido la oportunidad de usar su estreno como un gran evento cultural. En lugar de eso, el lanzamiento llegará diluido, con parte del público habiendo visto ya la serie por vías alternativas y con un interés mediático más centrado en la polémica que en la propia historia.

El momento del anuncio: tarde y sin entusiasmo

Cuando finalmente, en agosto de 2025, se dio a conocer que la serie se emitiría “próximamente”, la sensación general no fue de euforia, sino de resignación. Las redes sociales se llenaron de comentarios irónicos y críticas a la gestión de la cadena. Incluso algunos espectadores apuntaron que, después de tanto retraso, su interés se había enfriado.

Para RTVE, el estreno tardío de Ena se convierte en un recordatorio incómodo de cómo una mala estrategia puede dilapidar el potencial de una gran producción.

Una lección amarga para la ficción pública

El caso de Ena es más que un simple retraso: es el ejemplo de cómo una televisión pública puede autoboicotear un proyecto de calidad por falta de visión, de coordinación y de confianza en su propio producto.

Sí, la serie llegará. Pero lo hará marcada por la etiqueta de “estreno tardío” y por la percepción de que su cadena la trató como un estorbo más que como una joya. Para Javier Olivares, para Pilar Eyre y para el equipo, el estreno será, a la vez, un motivo de orgullo y una herida abierta.

La lección es clara: en ficción, como en política y en la vida, el tiempo lo es todo. Y cuando se llega tarde, por mucho que se cumpla la promesa, el impacto nunca es el mismo.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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