Síguenos

Actualidad

Ace Frehley: la caída y la hemorragia cerebral que causaron su muerte

Una caída en su casa precedió a la hemorragia cerebral que acabó con la vida del guitarrista de KISS.

Publicado

el

De qué ha muerto Ace Frehley

Foto: Christopher F. Allin (Aca2001), vía Wikimedia Commons, bajo CC BY-SA 4.0 o GFDL 1.2

Ace Frehley, guitarrista fundador de KISS, murió a los 74 años por las complicaciones de una hemorragia cerebral vinculada a una caída que sufrió semanas antes. El músico falleció el 16 de octubre de 2025 en Nueva Jersey, después de que el accidente le obligara a cancelar actuaciones y su estado empeorara.

La familia confirmó su muerte y explicó que estuvo acompañada por sus seres queridos en sus últimos momentos. El comunicado no detalló el diagnóstico médico; la relación entre el golpe y la hemorragia cerebral fue difundida por medios estadounidenses, entre ellos TMZ. La distinción importa: la caída y el fallecimiento están confirmados, mientras que los pormenores clínicos conocidos proceden de informaciones periodísticas, no de un parte médico público.

La caída de septiembre y el deterioro de su salud

El episodio se hizo público el 25 de septiembre, cuando Frehley comunicó que cancelaba una actuación prevista en Lancaster, California. Atribuyó la decisión a una caída que describió entonces como menor y señaló que los médicos le habían aconsejado no viajar. En ese momento, el mensaje transmitía que se trataba de una interrupción temporal, no de una emergencia con desenlace fatal.

La noticia posterior mostró que la situación era más grave de lo que sugería aquel primer aviso. Según las informaciones publicadas, el golpe le provocó una hemorragia cerebral y su estado se complicó en los días siguientes. La familia mantuvo la privacidad sobre los tratamientos y la evolución clínica, de modo que no se conocen públicamente detalles precisos sobre el tipo de lesión ni sobre el momento exacto en que se produjo el empeoramiento.

El 6 de octubre, la página oficial del guitarrista anunció la cancelación de las fechas que le quedaban en 2025 por problemas médicos persistentes. Ese cambio en la agenda fue una señal pública de que la recuperación no avanzaba como se esperaba. La muerte llegó diez días después, el 16 de octubre, y puso fin a una carrera que seguía activa: Frehley había publicado 10,000 Volts en 2024 y todavía hablaba de nuevos proyectos musicales.

Qué se sabe y qué no se ha hecho público

La secuencia conocida puede resumirse sin completar con conjeturas los vacíos: Frehley sufrió una caída en septiembre, tuvo que cancelar compromisos, su salud se agravó y murió en octubre. Medios estadounidenses atribuyeron el desenlace a una hemorragia cerebral causada por el accidente. Su familia confirmó el fallecimiento, pero no difundió un informe médico con la causa clínica detallada.

Por eso, las versiones sobre su estado hospitalario o sobre procedimientos concretos deben tratarse con cautela si no proceden de una comunicación oficial. En la cobertura de aquellos días circularon informaciones sobre la gravedad de su cuadro, pero no todos esos detalles fueron ratificados por la familia. Lo responsable es separar la explicación ampliamente reportada —la hemorragia tras la caída— de la información privada que no se ha hecho pública.

Una hemorragia cerebral es un sangrado dentro del cráneo y puede tener consecuencias graves, pero la expresión por sí sola no permite reconstruir el caso de Frehley. No se comunicaron públicamente el alcance de la lesión, las circunstancias médicas completas ni una cronología clínica diaria. Así, el dato que responde a la causa de su muerte es claro en lo esencial, aunque el cuadro médico exacto permanece reservado.

Del Bronx a la audición que cambió su carrera

Paul Daniel Frehley nació el 27 de abril de 1951 en el Bronx, Nueva York. Creció en una familia con inclinaciones musicales: sus padres tocaban el piano y recibió su primera guitarra eléctrica a los 13 años. Antes de entrar en KISS pasó por grupos locales, entre ellos The Exterminators y Cathedral, mientras desarrollaba un estilo alimentado por el rock y el blues.

A finales de 1972, un amigo le enseñó un anuncio publicado en The Village Voice en el que se buscaba un guitarrista para una banda nueva. Frehley acudió a la audición en enero de 1973 y fue elegido por Paul Stanley, Gene Simmons y Peter Criss. Aquella incorporación completó la formación original de KISS y abrió una etapa en la que la banda construiría algo más amplio que un repertorio: un universo visual y musical reconocible.

Su aportación tampoco se limitó a tocar la guitarra. Frehley diseñó el logotipo del grupo, con las dos eses estilizadas, y propuso que cada integrante adoptara maquillaje y una identidad escénica propia. Él encarnó a The Spaceman, también llamado Space Ace, con maquillaje plateado y una imagen vinculada al espacio y la ciencia ficción. En el escenario, el personaje convertía su presencia en una pieza tan identificable como sus solos.

El sonido de KISS y el lugar de Frehley en la banda

KISS combinó canciones directas, estribillos pensados para el público y una puesta en escena de gran impacto. Frehley contribuyó a que esa fórmula tuviera una voz propia en la guitarra: un tono contundente, frases melódicas y solos que servían a la canción antes que a la exhibición técnica. Su manera de tocar no dependía de una sucesión interminable de notas; muchas veces bastaban un riff reconocible y un vibrato expresivo para dejar una marca.

En los primeros años del grupo participó en discos como KISS, Hotter Than Hell y Dressed to Kill, y más adelante en trabajos decisivos como Destroyer y Love Gun. La banda convirtió canciones como Rock and Roll All Nite y Detroit Rock City en parte de su repertorio más conocido. En ese contexto, la guitarra de Frehley aportaba una combinación de energía y melodía que ayudaba a sostener la identidad sonora del cuarteto.

Un momento destacado de su trayectoria llegó con Shock Me, canción que interpretó como vocalista y que se convirtió en una de sus composiciones más asociadas a KISS. La banda también hizo del directo una experiencia visual, con humo, luces y efectos escénicos. Frehley llevó esa lógica hasta su instrumento: la guitarra podía echar humo o incorporar efectos luminosos, de manera que el solo también se transformaba en espectáculo.

El éxito en solitario y las salidas de KISS

En 1978, los cuatro miembros de KISS publicaron álbumes en solitario. El de Frehley fue el más exitoso en ventas de aquel conjunto de discos y mostró que podía llevar su personalidad musical fuera de la dinámica colectiva. New York Groove, incluida en ese trabajo, se convirtió en su canción solista más conocida y dejó ver un pulso más urbano, sin abandonar la guitarra eléctrica que definía su estilo.

Las tensiones internas fueron creciendo. Frehley quería más libertad creativa y tuvo diferencias con Stanley y Simmons sobre la dirección musical del grupo. En 1982 dejó KISS, en un periodo marcado también por problemas personales. Su salida no borró su importancia en la etapa fundacional: la banda había sido construida con cuatro personajes distintos y el guitarrista había contribuido tanto al sonido como a la imagen que la hizo célebre.

En 1984 formó Frehley’s Comet, proyecto con el que publicó discos y mantuvo su actividad en los años siguientes. También continuó grabando y actuando como solista. La relación con KISS tuvo un nuevo capítulo en 1996, cuando la formación original se reunió para una gira que reavivó el interés del público. Frehley volvió a participar en el grupo y en 1998 grabó Psycho Circus, aunque las diferencias reaparecieron y su etapa con la banda terminó de nuevo en 2002.

Una influencia construida con canciones, no solo con virtuosismo

La reputación de Frehley entre guitarristas no depende de que se le considere un virtuoso académico. Su legado se apoya en otra destreza, menos fácil de medir: crear frases que se recuerdan y que encajan con naturalidad en una canción. El solo no interrumpe el tema para demostrar habilidad, sino que añade tensión, melodía y carácter. Esa economía expresiva permitió que su estilo resultara accesible sin ser plano.

El propio Frehley contó en una entrevista de 2024 que muchos guitarristas le habían dicho que aprendieron a tocar escuchando Alive!, el disco en directo de KISS. Más allá de la cifra que mencionaba, su observación apuntaba a una huella concreta: sus partes podían inspirar a alguien que empezaba con la guitarra y, al mismo tiempo, seguir funcionando ante un público enorme. Su influencia se reconoce en la facilidad con que sus solos se pueden tararear.

También entendió pronto que el rock de estadio se escucha y se mira. Las guitarras con efectos, el maquillaje y las identidades escénicas no eran adornos separados de la música, sino parte de una presentación coherente. En KISS, cada integrante ofrecía una imagen distinta y Frehley aportaba la figura espacial, misteriosa y metálica. Esa combinación ayudó a que la banda destacara en una época en que la imagen pública podía convertir una canción en un fenómeno cultural.

La vida fuera del escenario y sus últimos años

Frehley tuvo una hija, Monique, con su esposa Jeanette. En una entrevista de 2018 contó que ella fue decisiva para que dejara el alcohol en 2006. Relató que una conversación con su hija le hizo enfrentarse a la situación y que, después de hablar con su padrino, acudió a una reunión de Alcohólicos Anónimos. Según explicó entonces, desde ese momento se mantuvo sobrio. Es un capítulo personal que él mismo hizo público y que ofrece una imagen más completa que la del personaje escénico.

Su vida profesional no quedó detenida en la nostalgia por KISS. Frehley siguió publicando música, girando y manteniendo una relación directa con sus seguidores. Su álbum más reciente fue 10,000 Volts, lanzado en 2024. También había expresado su deseo de continuar de gira y terminar un nuevo disco, Origins Vol. 4, antes de que los problemas de salud interrumpieran esos planes.

La caída alteró de forma abrupta esa continuidad. El primer aviso parecía describir un contratiempo que le impedía viajar durante unos días; las cancelaciones posteriores revelaron que el problema persistía. Esa diferencia entre la percepción inicial y el desenlace explica parte del impacto de la noticia: Frehley seguía formando parte del presente musical, no era solo una figura recordada de los años setenta.

El reconocimiento de sus compañeros y el legado de The Spaceman

Tras su muerte, Paul Stanley y Gene Simmons expresaron públicamente su pesar por la pérdida de un compañero fundamental en los comienzos de KISS. La familia, por su parte, recordó su carácter y la vida que compartió con quienes le rodeaban. Más allá de las diferencias que marcaron la relación entre los músicos, el reconocimiento posterior subrayó que la historia del grupo no se entiende sin Frehley.

En 2014, los miembros originales de KISS fueron incluidos en el Salón de la Fama del Rock and Roll. La distinción reconoció la influencia del grupo, pero también dio visibilidad a la formación que había creado sus primeros sonidos e imágenes. Para Frehley, esa pertenencia no dependía de haber permanecido siempre en la banda: su papel como guitarrista original y creador de The Spaceman ya formaba parte de la identidad de KISS.

El álbum en solitario de 1978, el trabajo con Frehley’s Comet y sus discos posteriores completan el retrato de un músico que no se redujo a una sola etapa. Su legado está en los riffs, en la forma cantable de sus solos y en una guitarra convertida en elemento teatral sin perder su función musical. La hemorragia cerebral causada, según las informaciones difundidas, por una caída acabó con su vida; las canciones y el personaje que ayudó a crear siguen dando forma a la memoria del rock.

Newsletter

Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

Lo más leído