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Benidorm Fest 2026: los 18 artistas y sus canciones

Dieciocho propuestas mezclan pop, rock, copla y electrónica en una edición marcada por cambios y un futuro eurovisivo incierto.

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concursantes del Benidorm Fest 2026

El cartel de la quinta edición del Benidorm Fest reunió a 18 artistas y formaciones, dos más de los previstos inicialmente. La selección combinó nombres conocidos de la música española y latinoamericana con proyectos emergentes: desde Funambulista, Miranda! y KU Minerva hasta MAYO, Atyat y The Quinquis. RTVE anunció la lista después de recibir 870 canciones para el certamen.

La edición se programó para los días 10, 12 y 14 de febrero, con dos semifinales y una final en Benidorm. También puso sobre la mesa dos asuntos que marcaron su contexto: un premio económico anunciado de hasta 150.000 euros y la incertidumbre sobre la relación con Eurovisión, después de que RTVE planteara su retirada si Israel participaba en el festival europeo. La lista de canciones, publicada posteriormente, permitió conocer mejor el contraste de estilos que proponía la competición.

Un cartel ampliado y una edición con identidad propia

La organización había previsto seleccionar a 16 participantes, pero amplió el grupo a 18 en el anuncio oficial. La convocatoria recibió 870 canciones, casi un centenar menos que el año anterior, según los datos difundidos en la presentación. La cifra de candidaturas no impidió que el cartel final buscara amplitud: hay solistas, bandas, dúos y colaboraciones que reúnen a músicos con trayectorias muy distintas.

La dirección artística quedó en manos de Sergio Jaén, en una edición que pretendía renovar el planteamiento escénico del festival. La mezcla de intérpretes con experiencia en televisión, artistas consolidados y proyectos menos conocidos no es solo una estrategia de variedad: cambia también la forma de leer el certamen, que ya no se apoya únicamente en descubrir una canción, sino en poner frente a frente universos musicales y públicos diferentes.

Entre las caras reconocibles figuran dos artistas vinculadas a Operación Triunfo, Julia Medina y MAYO, además de Mikel Herzog Jr., que llegó al anuncio tras participar en Tu cara me suena. También aparecen Izan Llunas, conocido por interpretar a Luis Miguel en la serie sobre el cantante, y Dora Postigo, hija de Bimba Bosé y del músico Diego Postigo. Al otro extremo del mapa, nombres como Rosalinda Galán, Kenneth o LUCYCALYS aportan recorridos menos familiares para parte del público general.

Las canciones que llevaron al escenario

Las propuestas se hicieron públicas con sus títulos y dejaron ver una edición que no se limitaba a un solo sonido. Entre los temas anunciados están Turista, de ASHA; Dopamina, de Atyat; Bailándote, de Dani J; Rakata, de Dora y Marlon Collins, y Sobran gilipo**as, de Funambulista. También figuran Velita, de Greg Taro; ¿Qué vas a hacer?, de Izan Llunas; Los ojos no mienten, de Kenneth, y El amor te da miedo, de KITAI.

El repertorio incorporó además No volveré a llorar, de KU Minerva; Bomba de amor, de Luna Ki; Las damas y el vagabundo, de María León y Julia Medina; Tócame, de MAYO; Mi mitad, de Mikel Herzog Jr.; y Despierto amándote, de Miranda! y bailamamá. Completan la selección Tú no me quieres, de The Quinquis; T Amaré, de Tony Grox y LUCYCALYS, y Mataora, de Rosalinda Galán. Los títulos sugieren enfoques diversos, pero el sonido y la puesta en escena eran los elementos que debían terminar de definir cada candidatura.

El orden de las actuaciones y la división por semifinales hicieron que la competición avanzara por bloques, no como una sucesión indiferenciada de 18 canciones. En la primera gala se anunciaron, entre otros, KITAI, María León y Julia Medina, Luna Ki, Greg Taro, Izan Llunas, Dora y Marlon Collins, Tony Grox y LUCYCALYS, Mikel Herzog Jr. y Kenneth. La segunda reunió a ASHA, KU Minerva, Funambulista, Dani J, The Quinquis, Atyat, Rosalinda Galán, MAYO y Miranda! con bailamamá.

Pop, bachata y raíces en las voces solistas

ASHA llega al certamen con una trayectoria que empezó pronto: de niña cantó en un coro clásico en Marruecos y participó en Bokra, un proyecto impulsado por Quincy Jones y RedOne. Más adelante desarrolló su faceta de compositora para artistas como Lola Índigo, Becky G, C. Tangana y Danna Paola. Su propia carrera discográfica comenzó con el sencillo Bésame, mientras que su perfil combina pop urbano y raíces mediterráneas. Atyat, por su parte, lleva a su música sus raíces familiares cordobesas y egipcias, visibles en temas como Maktub y Habibi. Se formó en canto e interpretación, actuó en musicales y participó en eventos multitudinarios como el MADO Madrid Orgullo.

La bachata tiene una presencia singular en Dani J, cantante, compositor, productor y bailarín que ha llevado su música a escenarios de distintos continentes. Su proyecto cruza el género con influencias pop y urbanas, y su recorrido incluye el tema Tokyo, que combina bachata con referencias a la cultura japonesa. Greg Taro también aporta una mirada internacional: pasó parte de su infancia en Japón, formó Urban Lights junto a su hermano Álvaro Soler y más tarde inició una carrera en solitario desde Berlín. Su colaboración con el productor italiano Gabry Ponte, Exótica, acumuló más de 45 millones de reproducciones, según los datos de referencia.

Kenneth empezó a cantar de niño y fue finalista de La Voz Kids España, dentro del equipo de David Bisbal, con el nombre de Carlos Alfredo. Su sonido actual sitúa el afrobeat en el centro y lo mezcla con R&B, dancehall, música urbana y electrónica. Antes de consolidar su proyecto individual, pasó por varias orquestas gallegas y después se incorporó a Panorama City. Izan Llunas también combina la música con la experiencia ante las cámaras: interpretó a Luis Miguel en la serie biográfica del artista y obtuvo un Disco de Oro a los 14 años por la banda sonora. Su abuelo, Dyango, ganó el Festival de Benidorm en 1976, y su padre, Marcos Llunas, representó a España en Eurovisión en 1997.

Trayectorias televisivas y colaboraciones

Dora Postigo y Marlon Collins compiten como dúo, aunque proceden de ámbitos artísticos distintos. Dora empezó con el piano a los cinco años, publicó sus primeros vídeos en internet y desarrolló también una carrera interpretativa, con un papel protagonista en Rainbow, dirigida por Paco León. Collins estudió arte dramático en La Habana y en Madrid, trabajó en televisión y teatro y ha publicado canciones propias. La unión de ambos pone en diálogo la experiencia musical de Postigo con la formación escénica de Collins, en lugar de presentar dos trayectorias paralelas sin conexión.

La colaboración de María León y Julia Medina reúne a una artista mexicana con recorrido en música, teatro y televisión y a una cantante que se dio a conocer en Operación Triunfo 2018. León comenzó como vocalista de T’ de Tila y Playa Limbo y más tarde desarrolló su carrera como actriz y solista. Medina, que también es compositora, publicó material propio después del concurso y participó en Dúos Increíbles. MAYO, nombre artístico de Álvaro Mayo, también procede de Operación Triunfo, en su caso de la edición de 2023. Su propuesta se mueve entre el pop electrónico y una escritura personal; después del EP SEASON I publicó el álbum MAYO SEASON, con nuevas canciones y colaboraciones.

Mikel Herzog Jr. llegó al festival con experiencia en el musical y en televisión, además de una historia familiar ligada a la música. Su padre, Mikel Herzog, formó parte de Cadillac y La Década Prodigiosa y representó a España en Eurovisión; su madre, Mavi, fue corista de Isabel Pantoja. El joven artista quedó tercer finalista en Tu cara me suena y ha trabajado como cantante, actor y bailarín. En una competencia donde las biografías conocidas pueden influir en la atención inicial, la interpretación en directo debía ser la prueba decisiva para distinguir una candidatura de su historia previa.

Rock, electrónica y copla: tres formas de romper el molde

KITAI representa la vertiente rock del cartel. El grupo nació en 2012 y está formado por Kenya Saiz, Eduardo Venturo, Fabio Yanes y David Serrano, conocido como Deivhook. A sus cuatro álbumes suma hitos poco habituales, como tocar durante 24 horas seguidas y ofrecer un concierto de rock en un globo aerostático. Su cuarto disco, No somos tu p*** banda de pop, llegó acompañado de una gira realizada en una furgoneta eléctrica, una apuesta que vinculó su actividad en directo con una producción de menor impacto.

En otra dirección, KU Minerva recupera el vínculo con el pop dance de los años noventa. Minerva Pérez alcanzó notoriedad con Llorando por ti, canción que llegó al número 3 de la lista Hot Latin Tracks de Billboard, y publicó cuatro álbumes a lo largo de su carrera. La presencia de una artista con ese recorrido amplía el arco generacional del festival: no todo depende de presentar una identidad nueva, también cuenta cómo una canción conocida puede volver a un escenario contemporáneo y dialogar con estilos posteriores.

Luna Ki regresó a Benidorm después de abandonar la primera edición porque no podía interpretar Voy a morir con el autotune, un recurso esencial para aquella propuesta. Su vuelta convierte la participación de 2026 en una historia de continuidad, pero también recuerda que las reglas técnicas pueden afectar de manera directa a una decisión artística. The Quinquis, en cambio, parte de una reconstrucción sonora: el grupo mezcla referencias al sonido quinqui de los años setenta con electrónica, funk y ritmos actuales. Entre sus integrantes está Sergio Sastre, cofundador de Miss Caffeina y antiguo participante del certamen con esa banda.

Rosalinda Galán lleva la copla al presente desde la interpretación y la revisión de sus códigos. En su repertorio ha retomado piezas ligadas a Imperio Argentina y Concha Piquer, mientras que su trabajo como actriz incluye cine y teatro. Tony Grox y LUCYCALYS también cruzan lenguajes: él produce música electrónica con influencias flamencas y ha trabajado con artistas como Kiki Morente y Jedet; ella compagina su carrera musical con su formación en teatro musical. Su colaboración muestra que la raíz no funciona necesariamente como una etiqueta inmóvil: puede ser material para construir una producción contemporánea.

Artistas con recorrido más allá del festival

Funambulista es el proyecto de Diego Cantero, autor y cantante con una carrera previa en solitario antes de adoptar ese nombre en 2009. Su discografía incluye Funambulista, Quédate, Dual, El Observatorio y El Animal. Canciones como Me gusta la vida y Éramos Reyes ayudaron a consolidar su perfil de pop melódico, mientras que su labor como compositor se extendió a artistas como Raphael, Malú, Pastora Soler, Álex Ubago y Edurne. Su presencia aporta al cartel una trayectoria de largo recorrido y una experiencia de composición que va más allá de la interpretación propia.

Miranda!, dúo argentino formado por Ale Sergi y Juliana Gattas, compite junto a bailamamá, el proyecto de Óscar Ferrer, cantante de Varry Brava. Miranda! lleva más de dos décadas en activo y ha publicado diez discos de estudio, con canciones populares en España y Latinoamérica como Don, Perfecta y Yo te diré. Ferrer ya había participado en la primera edición del Benidorm Fest con Varry Brava y Raffaella; su regreso con otro nombre artístico hace que la colaboración conecte la historia del concurso con una nueva etapa musical.

La amplitud del cartel se aprecia también en los recorridos de sus miembros: hay compositores que escriben para otros intérpretes, artistas formados en musicales, músicos que vienen de orquestas y bandas que han pasado por festivales de rock. No se trata solo de acumular nombres reconocibles. Esa variedad hace que una canción llegue al escenario con equipajes distintos: una trayectoria de éxitos, una experiencia televisiva, una tradición familiar o un estilo todavía en construcción. El reto consiste en que esos antecedentes no sustituyan a la propuesta que se escucha en directo.

Fechas, formato y el debate sobre Eurovisión

La edición se organizó en dos semifinales, el 10 y el 12 de febrero, y una final prevista para el día 14. El formato ampliado permitió que seis canciones avanzaran desde cada semifinal, frente a las cuatro que pasaban en ediciones anteriores, según la información publicada antes del festival. La decisión alteraba el margen de clasificación y daba cabida a más propuestas en la última gala. La organización anunció también la apertura al público de los ensayos generales, una novedad destinada a ampliar la experiencia presencial más allá de las retransmisiones.

El premio económico apareció descrito en la información de la edición como una dotación total de 150.000 euros, distribuida en 100.000 para el artista ganador y 50.000 para los compositores. Esa cantidad convive en algunas informaciones con la referencia al micrófono de bronce como emblema del certamen, mientras que otras describen un cambio de trofeo a la Sirenita de oro. La discrepancia sobre el símbolo no altera el dato económico anunciado, pero sí aconseja distinguir entre el galardón físico y el incentivo monetario.

La otra gran incertidumbre era la continuidad de España en Eurovisión. En el momento de anunciarse el cartel, RTVE mantenía pendiente su decisión y vinculaba una posible retirada a la participación de Israel, a la espera de la resolución de la Unión Europea de Radiodifusión. Por eso, el Benidorm Fest afrontaba una cuestión de fondo: si su ganador conservaría la función de representar a España en el concurso europeo. La preselección podía seguir siendo una competición musical y televisiva, pero la conexión que había explicado parte de su atractivo quedaba en discusión.

Con 18 propuestas y estilos que van de la bachata al rock, de la copla a la electrónica, la quinta edición ensanchó el mapa musical del festival. El cartel reunió a artistas con carreras muy distintas y añadió relatos de regreso, colaboración y reinvención, aunque ninguna biografía podía anticipar por sí sola el resultado en escena. En esa distancia entre lo que cada participante trae consigo y lo que consigue convertir en una actuación propia se juega buena parte del interés del Benidorm Fest: no solo quién tiene más nombre, sino qué canción logra quedarse cuando termina la gala.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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