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¿Cómo va el incendio de Castellón? Tírig mejora y Catí sigue evacuado

El incendio de Tírig mejora tras una noche favorable, pero Catí sigue evacuado y más de 300 efectivos continúan desplegados en toda la zona.

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incendio Sierra Espuña

El incendio forestal de Tírig, que concentra la principal emergencia por fuego en Castellón, ha entrado este lunes 10 de agosto en una fase bastante más favorable. La superficie afectada se sitúa en unas 810 hectáreas, dentro de un perímetro de alrededor de 21 kilómetros, mientras más de 300 profesionales continúan trabajando sobre el terreno y desde el aire. La mejora, sin embargo, todavía no permite hablar de incendio controlado y Catí continúa evacuado por precaución.

La noche ha dado a los equipos de extinción algo que necesitaban casi tanto como agua: tiempo. La humedad relativa llegó a acercarse al 90 % y los fuegos técnicos realizados en los sectores norte y sur funcionaron según lo previsto. Con estas condiciones, Emergencias considera posible que el incendio pueda declararse estabilizado durante este lunes si mantiene la evolución favorable. No es poca cosa después de un fin de semana marcado por el viento, el humo y varios cambios en el comportamiento de las llamas.

Tírig mejora y apunta a la estabilización

El cambio respecto al domingo es notable. Entonces el incendio seguía avanzando con dos sectores especialmente delicados y había obligado a desalojar Catí después de que el humo y un salto del fuego empeoraran el escenario. La superficie afectada se calculaba en 684 hectáreas y 19 kilómetros de perímetro; unas horas después, el balance ha ascendido hasta las 810 hectáreas y 21 kilómetros.

Ese aumento, visto sin contexto, puede parecer una mala noticia. No necesariamente. Una parte de la nueva superficie contabilizada procede de los contrafuegos ejecutados por los equipos de extinción, una maniobra deliberada utilizada para quitar combustible al incendio principal y frenar su avance. El director técnico del Puesto de Mando Avanzado ha atribuido precisamente a esos trabajos buena parte del incremento de hectáreas registrado en el último balance.

Lo decisivo, por tanto, no es únicamente cuántas hectáreas aparecen dentro del perímetro, sino si el frente sigue ganando terreno de forma incontrolada. Y ahí está la mejor noticia: la evolución nocturna ha sido muy favorable, con capacidad para trabajar tanto al norte como al sur del incendio y consolidar zonas que durante el domingo resultaban mucho más incómodas para los bomberos.

Por qué el incendio aparece con 810 hectáreas

En un incendio forestal, el mapa nunca es una fotografía inmóvil. El perímetro cambia conforme se afina la medición, se incorporan nuevas zonas afectadas y se realizan maniobras de extinción. Por eso conviene manejar con cuidado expresiones como “hectáreas calcinadas”: las 810 hectáreas corresponden a la superficie afectada dentro del perímetro actualizado, y parte de ese crecimiento está relacionado con fuego técnico provocado de manera controlada.

Qué hacen realmente los contrafuegos

El principio es sencillo aunque ejecutarlo tenga poco de sencillo. Los equipos queman de forma controlada una franja de vegetación situada estratégicamente delante del incendio. Cuando el frente principal llega hasta allí encuentra menos combustible y pierde intensidad. Es, dicho sin jerga, combatir fuego con fuego, pero dentro de una operación calculada según el viento, el relieve, la humedad y el comportamiento previsto de las llamas.

En Tírig esos trabajos se realizaron durante una noche especialmente húmeda, cuando el combustible vegetal absorbía más humedad y ardía con mayor dificultad. Esa ventana meteorológica permitió intervenir con más precisión en los dos sectores del incendio. El aumento estadístico de superficie, por tanto, no debe confundirse automáticamente con una expansión descontrolada.

Catí sigue evacuado por precaución

La situación más incómoda la siguen viviendo los vecinos de Catí. El municipio había sido confinado inicialmente, pero durante la tarde del domingo la Generalitat decidió ordenar su evacuación mediante un aviso ES-Alert. El desplazamiento se organizó por la CV-128 y la N-232 en dirección a Xert después de que el comportamiento del incendio y la acumulación de humo aconsejaran sacar preventivamente a la población.

Los vecinos han pasado la noche fuera de sus casas. Algunos fueron alojados en el polideportivo de Xert, mientras que muchos otros se desplazaron a viviendas de familiares o conocidos. El Cecopi ha decidido mantener por el momento la evacuación y revisar la medida durante la jornada a medida que avance el trabajo de extinción.

No significa que las llamas estén entrando en el casco urbano. La evacuación se mantiene precisamente para no jugar a la ruleta con un incendio que, aunque mejora, todavía no está controlado. Durante el domingo uno de los problemas fue el humo, que llegó a dificultar incluso las descargas de los medios aéreos, junto con las rachas de viento que alteraban la dirección del fuego. En la zona existen también más de 60 explotaciones ganaderas que han requerido una atención especial del operativo.

Más de 300 efectivos siguen sobre el terreno

El despliegue continúa siendo muy importante: trabajan en la emergencia más de 300 efectivos, alrededor de 50 unidades terrestres y una veintena de medios aéreos. La prioridad ya no es únicamente golpear los frentes visibles, sino consolidar todo aquello ganado durante la noche y evitar reproducciones en puntos calientes.

En el dispositivo participan recursos autonómicos y provinciales junto con la Unidad Militar de Emergencias (UME) y medios estatales. La orografía del interior castellonense ha sido uno de los grandes condicionantes desde el inicio: barrancos, desniveles y zonas de acceso difícil convierten unos pocos centenares de metros sobre el mapa en bastante más trabajo sobre el terreno.

Tírig es, además, el incendio que ha terminado concentrando el grueso de los esfuerzos después de la mejora de los otros focos declarados en el interior de Castellón. El incendio de Sierra Engarcerán quedó controlado tras afectar a unas 45 hectáreas y los 91 vecinos desalojados pudieron regresar, mientras que el fuego de Culla también evolucionó favorablemente y fue dado por controlado; el foco de la Salzadella quedó extinguido.

La hipótesis inicial sobre el origen de esta cadena de incendios apunta a los rayos asociados a las tormentas secas registradas el viernes. Las causas deben quedar confirmadas mediante la investigación correspondiente, pero las primeras valoraciones de las autoridades apuntaron desde el principio hacia un posible origen natural.

El tiempo ofrece margen, aunque el fuego todavía manda

La meteorología fue una aliada durante la madrugada. La elevada humedad redujo la disponibilidad del combustible vegetal y permitió trabajar directamente sobre zonas que unas horas antes eran más difíciles. El problema de los incendios mediterráneos de agosto es que ese decorado puede cambiar rápido: basta una variación del viento y unas pocas horas de calor para despertar puntos que parecían dormidos.

Para Tírig se esperan temperaturas que pueden alcanzar aproximadamente los 33 ºC, con una humedad relativa muy variable y viento generalmente moderado. Existe también cierta posibilidad de precipitación durante la tarde. El mando de extinción considera que las condiciones previstas no deberían complicar significativamente las operaciones, aunque la vigilancia seguirá siendo intensa.

El matiz importante está ahí: mejorar no equivale a terminar. Los incendios forestales pueden reproducirse desde raíces, troncos y acumulaciones de materia vegetal incluso cuando desaparecen las grandes columnas de humo. La imagen espectacular se va, el helicóptero deja de llenar la pantalla, pero debajo quedan rescoldos capaces de devolver el problema a la casilla de salida.

Castellón sale del peor escenario, pero Tírig sigue activo

La situación del incendio de Castellón es este lunes sensiblemente mejor que durante el fin de semana. Tírig continúa activo, Catí permanece evacuado y el dispositivo sigue funcionando a gran escala, pero la noche ha permitido contener la evolución más peligrosa y trabajar sobre un perímetro que alcanza ya los 21 kilómetros. Si no aparecen reproducciones importantes ni un cambio adverso de las condiciones, el siguiente paso podría ser declarar el incendio estabilizado.

Conviene no confundir los términos. Cuando un incendio se declara estabilizado, significa que evoluciona dentro de las líneas de control previstas y no se espera que crezca libremente bajo las condiciones existentes. Después llegará, si los trabajos prosperan, la consideración de controlado; la extinción definitiva suele tardar bastante más.

Ese es exactamente el punto en el que se encuentra Castellón: lejos todavía de poder guardar las mangueras, pero también lejos del escenario más inquietante del domingo. Una noche húmeda, contrafuegos bien ejecutados y cientos de efectivos han cambiado el pulso del incendio. Falta lo más tedioso y menos fotogénico —asegurar kilómetros de perímetro, enfriar puntos calientes, vigilar reproducciones—, que suele ser precisamente lo que convierte una buena jornada en un incendio realmente terminado.

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Periodista internacional con más de 20 años de experiencia en radio, prensa y medios digitales. Licenciado en Ciencias de la Comunicación, trabaja entre España e Italia con la mirada puesta en la actualidad.

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